EL GOBIERNO QUIERE QUE EL PAPA VISITE EL PAÍS

Se extendió al Sumo Pontífice una invitación formal. La última visita de un Papa a la Argentina se dio en 1987.

EL GOBIERNO QUIERE QUE EL PAPA VISITE EL PAÍS
El gobierno quiere que León XIV visite el país.

Javier Milei invitó formalmente al Papa León XIV a visitar Argentina. A casi 40 años de la última vez que un Sumo Pontífice pisó el país, el presidente argentino le hizo llegar la invitación al Obispo de Roma a través del canciller Pablo Quirno, quien aseguró que la relación entre el país y el Vaticano atraviesan un “excelente momento”.
León XIV, que cumplirá en mayo su primer año al frente de la Santa Sede, podría convertirse así en el primer Papa en visitar la Argentina desde que Juan Pablo II lo hiciera en abril de 1987.
A pesar de haber nacido y vivido casi toda su vida en la Argentina, el Papa Francisco, antecesor de León XIV, no volvió al país que lo vio nacer en sus 12 años de papado para evitar que una visita suya pudiera ser utilizada políticamente por los distintos gobiernos que se sucedieron desde que fue nombrado al frente de la Iglesia en marzo de 2013.
Pero ahora, el gobierno de Milei espera que León XIV ponga fin a esos casi 40 años de espera. La relación entre la Argentina y la Santa Sede, aseguró el canciller Quirno, “atraviesa un excelente momento”, por lo que desde el Gobierno manifestaron la voluntad de trabajar de manera conjunta por la paz, el entendimiento entre las naciones y la resolución pacífica de los conflictos.
La relación entre la Argentina y la Santa Sede se caracterizó  históricamente por el diálogo franco, la cooperación constructiva y la convergencia de valores fundamentales: hoy atraviesa un excelente momento.

La última visita

Juan Pablo II no fue sólo el último Papa en visitar la Argentina. También fue el único en hacerlo y lo hizo por duplicado.
En 1987, el papa polaco estuvo en Argentina entre el 6 y el 12 de abril, en el marco de un viaje que también incluyó a Chile y Uruguay. En aquellos seis días, Karol Wojtyla recorrió la capital del país y 10 provincias y brindó una veintena de discursos.
Se trató de la segunda visita que realizaba al país, tras haber estado en Argentina cinco años antes, por tan solo 48 horas, en medio del conflicto por la Guerra de Malvinas con el Reino Unido.