SON DE PEHUAJÓ Y ELABORAN HELADOS DE LECHE DE OVEJA

Esta Pyme en crecimiento comenzó con 30 hectáreas y 100 ovejas y hoy venden helados de leche de oveja en Tandil y también en Recoleta

SON DE PEHUAJÓ Y ELABORAN HELADOS DE LECHE DE OVEJA
Familia Green vende sus helados de oveja en Tandil y Recoleta.

“ Familia Green”, es un emprendimiento que convirtió un tambo ovino en el origen de quesos y helados cremosos,  distintos a todo lo conocido en el mercado local.
Cuando Leslie Green y Silvina Agüera compraron sus primeras 100 ovejas, en 2014 tenían la convicción de que desde un campo chico también era posible desarrollar un proyecto productivo viable, intensivo y con valor agregado.
"Eran unas 30 hectáreas y elegimos ovejas porque un tío mío había tenido un tambo ovino y conocíamos las propiedades de la leche de oveja", explica Leslie  al repasar el recorrido del emprendimiento.
Actualmente trabajan con unas 200 ovejas —aunque llegaron a tener entre 450 y 500—, todas de raza Pampinta, una variedad desarrollada por el INTA de Anguil, La Pampa, pensada como animal de triple propósito: carne, lana y leche.
"Es una oveja muy prolífica, mellizera, que da buenos rendimientos", detalla Leslie. Sin embargo, en Familia Green el foco siempre estuvo puesto en la leche. "La lana ya no se aprovecha y la carne se vende en algunos casos; nuestro eje es la leche", aclara.
En 2015 terminaron de montar el tambo ovino y comenzaron a producir quesos semiduros, duros y dulce de leche ovino, trabajando con una fábrica de Trenque Lauquen. El gran hito llegó en 2019, cuando lanzaron Blue Sheep, el primer queso azul de leche de oveja argentino.
"Fue el primer queso azul de leche de oveja del país, igual al original, al estilo del Roquefort francés", señala Leslie. Hasta ese momento, la comercialización se concentraba en comercios especializados y algunos supermercados de Buenos Aires. El proyecto crecía, pero todavía nadie imaginaba que el verdadero giro iba a llegar con una bocha de helado.
La pandemia obligó a revisar estrategias y a buscar nuevos caminos. Con las ventas tradicionales resentidas, Familia Green reforzó el canal online y empezó a explorar alternativas. Fue entonces cuando surgió la idea de elaborar helados a partir de leche de ovejas.
"Veníamos viendo experiencias en Inglaterra, Nueva Zelanda y Chile, donde este tipo de helados ya existía", cuenta Leslie. La referencia internacional funcionó como disparador para animarse a probar algo nuevo.
Primero testearon la viabilidad del producto y mandaron a formular los helados. El resultado los convenció. "Salieron muy bien y decidimos armar nuestra propia sala de elaboración", recuerda. Así, la familia invirtió en equipamiento y montó su fábrica en Pehuajó, dando origen a una línea que hoy se convirtió en el eje central del emprendimiento.
Los helados son el foco principal del emprendimiento. Producen alrededor de 1.500 kilos mensuales en su propia fábrica de Pehuajó, mientras que los quesos —duros, semiduros y el azul— rondan los 600 o 700 kilos por mes.

El precio

El precio del helado también forma parte de una definición estratégica: hoy el kilo cuesta alrededor de $22.000. "Es un valor accesible si se tiene en cuenta que es un helado de calidad premium. Decidimos mantener un precio razonable para que más gente pueda probar nuestros helados", explica Leslie.
La estrategia comercial también evolucionó con el tiempo: la idea original era vender el helado envasado a través de terceros, pero la logística y la trazabilidad se volvieron un problema. "Era muy difícil que cuidaran el producto, así que decidimos venderlo nosotros", cuenta Leslie.
Así nacieron las heladerías propias. La primera en Tandil, en una esquina histórica de 1890, y luego, desde hace pocos meses, una en Recoleta, en la Ciudad de Buenos Aires.

Info: L. A. K