MIRAMAR: DE LA PROMESA DEL TRATAMIENTO DEL PRIMER MUNDO AL VOLCADO DIRECTO?
La justicia avanza en la investigación sobre la presunta presencia de desechos cloacales sin tratar en las inmediaciones del viejo caño derivador costero.
Lo que durante años fue una suerte de secreto a voces hoy es una causa que se tramita en los tribunales federales.
La investigación judicial por el presunto vertido directo de líquidos cloacales sin el debido tratamiento al mar argentino puso contra las cuerdas la infraestructura sanitaria del distrito a la vez que exige explicaciones urgentes a las autoridades.
La causa se inició tras la presentación efectuada meses atrás por la concejal Viviana Farías (Pro), lo que derivó en la apertura de un expediente en la Unidad Fiscal de Mar del Plata, bajo la instrucción del fiscal federal Carlos Martínez.
La mirada judicial se posa en las cercanías del "viejo caño derivador" y los puntos de descarga costeros, donde las inspecciones preliminares y los relevamientos de campo habrían detectado la presencia de materia orgánica sin procesar ("restos crudos") fluyendo hacia las aguas del Atlántico, por lo que la fiscalía ordenó la intervención de personal especializado de la Policía Federal quien procedió a la toma de muestras de agua, el análisis del lecho marino y la constatación del estado operativo de las instalaciones con la intención de determinar si se incurrió en violaciones a la Ley Nacional de Residuos Peligrosos (Ley 24.051) y al delito de contaminación ambiental.
El problema de fondo no es nuevo, pero su gravedad habría aumentado al ritmo del crecimiento demográfico del distrito. La planta de tratamiento de efluentes cloacales —anunciada en su momento como una obra histórica para garantizar el vuelco de efluentes limpios al mar— fue objeto de recurrentes señalamientos por deficiencias edilicias, falta de mantenimiento preventivo y paradas técnicas que derivan en un bypass de emergencia.
Quienes siguen de cerca la causa afirman que “la sospecha va más allá de un colapso puntual”, y dan cuenta de “la posibilidad de que el volcado de efluentes crudos sea una práctica sistemática y no una excepción debiddo al mal funcionamiento de todo el sistema”.
Certificación de calidad
Así las cosas, muchos son los que se preguntan "si todo está tan mal, cómo es que la ciudad luce el galardón de la “Bandera Azul”.
Según afirman los especialistas en el tema, “la certificación internacional Bandera Azul (coordinada globalmente por la Foundation for Environmental Education) no es un sello que se le otorga a la totalidad del mar ni a toda la costa de Miramar”. “La Bandera Azul se otorga a balnearios privados específicos, no a todo el municipio”:
En este sentido indicaron que “En General Alvarado, la distinción fue otorgada a seis balnearios concesionados y específicos". Además señalaron que “lo que se evalúa es la franja delimitada de la unidad turística concesionada observándose que tengan guardavidas, servicios limpios, separación de residuos y análisis de agua en la zona inmediata de baño”.
“La investigación que tramita la Fiscalía Federal no acusa a balnearios ni al agua de la orilla en condiciones normales de verano, sino que apunta al funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Efluentes Cloacales y al caño emisario/derivador costero”, agregaron.
Dicho en buen romance los especialistas afirman que la Bandera Azul no tapa los problemas estructurales de fondo: ni exime al Estado de garantizar que la planta depuradora funcione correctamente y no contamine el ecosistema marino .
Así las cosas habrá que esperar los resultados de los analisis solicitados por la fiscalía para conocer cómo seguirá la causa.
D.R