ROSH HASHANÁ: COMIENZA EL AÑO JUDIÓ 5787

Este viernes al atardecer comienza el año 5787 del calendario judío, una celebración que se extiende hasta el domingo y combina oración, reflexión y reuniones familiares, con el tradicional sonido del shofar, las manzanas con miel y una cena cargada de simbolismo.

ROSH HASHANÁ: COMIENZA EL AÑO JUDIÓ 5787

Este viernes al atardecer comienza Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, que dará inicio al año 5787 del calendario hebreo. La celebración se extenderá hasta la noche del domingo 13 de septiembre y constituye una de las fechas centrales del calendario judío.
Más que una celebración asociada únicamente al comienzo de un nuevo año, Rosh Hashaná es un momento de reflexión, balance y renovación. La tradición invita a mirar hacia atrás, reconocer los errores cometidos y pensar en los cambios que pueden realizarse de cara al período que comienza.
El nombre Rosh Hashaná significa literalmente “cabeza del año”. Dentro de la tradición judía, la festividad está vinculada con la creación de Adán y Eva y es considerada el aniversario de la creación del mundo. También abre un período de diez días de reflexión que culmina con Iom Kipur, el Día del Perdón.

El sonido que marca el comienzo

Uno de los símbolos más reconocibles de Rosh Hashaná es el shofar, un instrumento elaborado tradicionalmente con un cuerno de carnero. Su sonido ocupa un lugar central en los servicios religiosos y funciona como un llamado a la reflexión y al arrepentimiento.
Los sonidos del shofar también están relacionados con la idea de despertar espiritualmente y revisar las propias acciones. En las comunidades donde corresponde, se escucha durante los servicios de la festividad. Este año, como el primer día coincide con Shabat, el toque del shofar se realizará el domingo, segundo día de Rosh Hashaná.

Símbolos

La celebración también tiene una fuerte dimensión familiar y gastronómica. Una de las costumbres más conocidas consiste en comer manzana con miel, un símbolo del deseo de tener un año bueno y dulce. La tradición de esta combinación se remonta a varios siglos y continúa siendo una de las imágenes más características de la festividad.
También es habitual que la mesa de Rosh Hashaná incluya una jalá redonda, muchas veces con pasas, que se moja en miel en lugar de sal. La forma circular puede asociarse con el ciclo del año y la continuidad de la vida.
En distintas comunidades aparecen además otros alimentos con significados simbólicos, como la granada, asociada con el deseo de que aumenten los méritos y las buenas acciones, y la cabeza de pescado o de otro animal, vinculada con el deseo de “estar a la cabeza” y no a la cola. Las costumbres pueden variar según las tradiciones familiares y el origen de cada comunidad.

Balance

Rosh Hashaná tiene un fuerte componente de introspección. La tradición de la teshuvá, habitualmente traducida como arrepentimiento, también puede entenderse como un “retorno”: la posibilidad de revisar el camino recorrido, reparar vínculos y comenzar nuevamente.
Por eso, durante estos días es habitual que las personas intercambien deseos de un buen año. Uno de los saludos tradicionales es “Shaná Tová”, expresión que puede traducirse como “buen año”.
Otra práctica vinculada con estos días es el Tashlij, una oración que en muchas comunidades se realiza junto a una fuente de agua y que simboliza dejar atrás las faltas del año que termina.
Así, entre el sonido del shofar, las reuniones familiares, las oraciones y los alimentos cargados de simbolismo, Rosh Hashaná propone comenzar un nuevo ciclo no solamente mirando el calendario, sino también hacia el interior de cada persona.
El Año Nuevo judío 5787 comienza este viernes al caer la tarde y continuará durante todo el fin de semana, dando paso a los llamados Días de Temor o Días Solemnes, período que culminará diez días después con Iom Kipur.