LANZAN UNA STARTUP QUE REVOLUCIONA EL CAMPO. Alambrados virtuales y manejo de vacas por celular.
Impulsada por una inversión récord, la innovación aumenta la eficiencia y permite el monitoreo remoto del rodeo regional.
La digitalización del agro suma un nuevo capítulo con la expansión global de Halter, una empresa que propone reemplazar uno de los elementos más tradicionales del campo: el alambrado. Con una reciente ronda de inversión por u$s220 millones y una valuación que alcanzó los u$s2.000 millones, la compañía acelera su crecimiento y pone el foco en nuevos mercados, entre ellos Sudamérica.
La firma neozelandesa, fundada por Craig Piggott, desarrolla un sistema de "cercas virtuales" que permite manejar la hacienda sin estructuras físicas. A través de collares inteligentes con GPS, sensores y algoritmos, los productores pueden definir desde el celular cómo y dónde se mueve el ganado.
Tecnología ganadera
El sistema de Halter se basa en collares solares que utilizan señales de audio y vibraciones para guiar a los animales dentro de límites virtuales. En una primera etapa, el ganado aprende a asociar esos estímulos con determinadas acciones. Una vez completado ese proceso de adaptación, el manejo pasa a ser completamente digital.
En términos prácticos, esto implica que un productor puede diseñar potreros, mover rodeos o ajustar la carga animal directamente desde una aplicación móvil, sin necesidad de instalar ni mantener alambrados.]El corazón del sistema es un algoritmo que procesa datos en tiempo real. Cada dispositivo genera más de 1.000 registros por minuto, lo que permite no solo controlar la ubicación de los animales, sino también monitorear su comportamiento y detectar posibles problemas sanitarios de forma anticipada.
Ahorro y eficiencia operativa
El impacto de esta tecnología no se limita a lo conceptual. En los establecimientos donde ya se implementa, los resultados empiezan a ser medibles.
Por un lado, se elimina o reduce significativamente la inversión en infraestructura física, especialmente en campos extensivos donde el alambrado representa un costo elevado. Por otro, se optimiza el uso del tiempo, puesto que estimaciones de la propia empresa indican que el sistema puede ahorrar hasta 40 horas semanales de trabajo por campo.
El modelo de negocio se basa en una suscripción mensual por animal, que oscila entre u$s5 y u$s8, e incluye tanto el uso del collar como el acceso a la plataforma de gestión.
Actualmente, Halter trabaja con miles de productores en Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos, y ya comercializó cerca de 1 millón de collares. La empresa cuenta con más de 400 empleados y continúa sumando clientes de forma sostenida.
En el corto plazo, el foco estará puesto en Irlanda y el Reino Unido, pero también en América del Norte y América del Sur.
Dentro de esa estrategia de expansión, Sudamérica aparece como una de las regiones más relevantes. Países como Argentina, Brasil y Uruguay concentran algunos de los sistemas ganaderos más grandes y extensivos del mundo, lo que los convierte en candidatos naturales para la adopción de este tipo de tecnologías.
Experiencias
En los campos donde ya se utiliza, la tecnología de Halter empieza a mostrar aplicaciones concretas. Productores que adoptaron el sistema destacan la posibilidad de realizar pastoreo rotativo de manera más dinámica, ajustar cargas en tiempo real y reducir la necesidad de personal para tareas de arreo.
También se registran mejoras en la gestión del pasto, ya que el sistema permite definir con precisión cuándo y cómo se mueve el ganado, optimizando el aprovechamiento del recurso.
A esto se suma el componente de monitoreo sanitario. Al analizar patrones de comportamiento, los collares pueden alertar sobre cambios que anticipan enfermedades o problemas reproductivos, lo que permite intervenir de manera más temprana.
Info:D.M - redacción