EL ALFAJOR MÁS GRANDE DEL MUNDO PESA 3 TONELANDAS Y ES ARGENTINO
El creador de contenido y cofundador de la marca Giga reunió a miles de personas en la Plaza de las Naciones Unidas para repartir 30.000 porciones y sellar un hito gastronómico.
Era cuestión de tiempo. En un país donde la devoción por el dulce de leche es casi una doctrina y donde se consumen más de 10 millones de unidades diarias, la deuda con los libros de historia olía a cacao y manteca. El sábado 5 de septiembre, bajo la lluvia porteña en la Plaza de las Naciones Unidas, Argentina se adueñó formalmente del récord Guinness al alfajor más grande del mundo.
El resultado final en la balanza congeló las cifras en 3.162 kilos, una masa colosal que pulverizó la marca que Uruguay ostentaba con orgullo desde 2010 con un ejemplar de apenas 464 kilos.
Detrás de la hazaña gastronómica no solo hubo pasteleros, sino la ingeniería de convocatoria del streamer Iván "Spreen" Buhajeruk y Nicolás Esmede, cofundadores de Giga, la marca que lanzaron hace apenas cuatro meses. Ante una multitud de más de 5.000 personas reunidas en el marco del evento Cafecito BA, la firma logró lo que varios intentos nacionales previos no pudieron: la homologación en tiempo real de un juez oficial de Guinness World Records.
Ingredienmtes
Fabricar semejante estructura exigió una logística quirúrgica respaldada por el Instituto Gastronómico Internacional y una inversión cercana a los 50.000 dólares. Para sostener el peso sin que la pieza colapsara, la receta combinó:
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1.400 kg de dulce de leche
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800 kg de harina
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400 kg de chocolate
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100 kg de miel
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Más de 250 maples de huevos
Más allá de los ingredientes, el verdadero desafío fue burocrático. En los últimos años, ciudades como Mar del Plata, Lago Puelo y Gualeguaychú habían producido ejemplares que superaban la marca uruguaya —llegando incluso a las dos toneladas—, pero ninguno contó con la presencia de metrólogos habilitados, balanzas industriales certificadas ni el protocolo estricto que exige la organización internacional para validar la hazaña.
Tras la lectura del veredicto que certificó que la pieza argentina multiplicaba casi por siete al registro de Minas (Uruguay), Spreen cortó la primera de las 30.000 porciones destinadas al público. Los sobrantes del evento fueron canalizados hacia un centro de primera infancia de la Ciudad de Buenos Aires.
Con este logro, el alfajor se suma al olimpo argentino del Guinness junto a la histórica maratón de la pizza y la empanada de 2018, saldando una deuda gastronómica que, más que una competencia, era una cuestión de orgullo nacional.
Info: I.P