MIRAMAR: MANEJO DE FONDOS MUNICIPALES BAJO LA LUPA
Un estudio privado señala diferencias en el uso de fondos destinados a obras públicas, proyecta un déficit cercano a los $8.000 millones para fin de año y propone medidas para incrementar los ingresos municipales.
El posible uso de transferencias recibidas con un destino específico —como la construcción de distintas obras en el distrito— para cubrir gastos corrientes del municipio podría derivar en un escándalo de proporciones bíblicas, según sostienen quienes siguen de cerca la evolución de las cuentas públicas.
El especialista en Contabilidad Pública, Ricardo Belmonte, explicó que: "en términos sencillos, la contabilidad municipal se divide en activo y pasivo; ingresos y egresos. “Y diferencia del sector privado, la administración pública debe regirse por el denominado Criterio de Prudencia". "Entre los ingresos se encuentran, por ejemplo, las transferencias recibidas, los ingresos tributarios locales provenientes del cobro de tasas y la denominada renta positiva. En los egresos figuran los sueldos, los servicios, los consumos, la renta pagada y las transferencias otorgadas, entre otros conceptos", explicó.
A partir del análisis de información oficial, Belmonte sostuvo que “existe una inconsistencia millonaria entre la cuenta Transferencias Recibidas, integrada por fondos afectados a un destino específico —como la ejecución de obras públicas— y la cuenta Transferencias Otorgadas, mediante la cual se efectúan los pagos a las empresas contratistas conforme avanza cada proyecto”.
El especialista explicó el mecanismo: "Cuando el municipio recibe una transferencia para una obra determinada, ese dinero ingresa a la cuenta Transferencias Recibidas. Mientras la obra avanza, esos fondos pueden invertirse legalmente y se registran en la cuenta Inversiones Transitorias, generando intereses, los cuales años atrás cuando las tasas eran altas la comuna los usaba incluso para el pago de haber. Luego, cuando corresponde efectuar un pago al contratista, el dinero sale a través de la cuenta Transferencias Otorgadas".
Ejemplo
Para ilustrar el funcionamiento, Belmonte planteó un ejemplo: "Si recibí $500 millones mediante Transferencias Recibidas, los coloqué en Inversiones Transitorias y luego pagué $300 millones por un certificado de obra a través de la cuenta Transferencias Otorgadas, en la cuenta bancaria deberían quedar $200 millones para afrontar el próximo pago. Sin embargo, eso no estaría ocurriendo". Con datos oficiales en mano, aseguró que: "se recibieron $1.308 millones mediante Transferencias Recibidas y posteriormente se abonaron $607 millones a través de Transferencias Otorgadas”. “Sin embargo, en la cuenta de Inversiones Transitorias al 1/9 no hay fondos, cuando deberían existir alrededor de $700 millones, generando intereses hasta el momento de realizar un nuevo desembolso al contratista", agregó.
A juicio del consultor, esa diferencia respondería a que: "se están utilizando recursos afectados para cubrir gastos para los cuales no fueron enviados. Es decir, se usan para afrontar otras obligaciones con la expectativa de reponerlos más adelante. Como eso finalmente no ocurre o se demora más de lo previsto, hay obras de las que nunca más se vuelve a hablar o cuya demora se justifica con argumentos difíciles de verificar".
Déficit
Como si esa situación no fuera suficiente, Belmonte advirtió que: "el estado financiero del municipio es de una gravedad inusitada". “Según datos oficiales, al 1 de septiembre el déficit ascendía a $5.708.167.909,93 y, de mantenerse la tendencia actual, podría superar los $8.000 millones al 31 de diciembre, prácticamente el doble del registrado en la misma fecha del año pasado”, señaló. Para luego agregar que “A ese escenario, debe sumarse una deuda flotante cercana a los $3.600 millones, lo que agrava aún más el panorama financiero de la comuna”.
Propuesta
Frente a este diagnóstico, Belmonte consideró indispensable ampliar la base de recursos municipales. Para ello, propone no solo actualizar la actual Ordenanza Fiscal Impositiva, sino también impulsar medidas que favorezcan la llegada de nuevas inversiones al distrito.
Así las cosas, adelantó que en los próximos días presentará en la Mesa de Entradas del Concejo Deliberante cuatro proyectos de ordenanza destinados a incrementar los ingresos municipales, con el objetivo de que sean analizados por los distintos bloques políticos, sumado al estudio del edil Sergio Massón.
La iniciativa central consiste en crear una suerte de Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones (R.I.N.I) de alcance local, inspirado en programas provinciales y nacionales, con el propósito de reactivar el Sector Industrial Planificado, conocido popularmente como el Parque Industrial de la ciudad.
De prosperar la propuesta del “R.I.N.I Alvarado”, la comuna podría sumar beneficios vigentes en otras jurisdicciones para atraer empresas e inversiones privadas.
No obstante, Belmonte aclaró que: previamente será necesario resolver la situación catastral que afecta al predio”. "Con el tiempo podría agrandarse la torta de ingresos municipales", sostuvo el especialista, quien remarcó que las “arcas comunales atraviesan una situación crítica ya que según datos oficiales, al 1 de septiembre el Municipio contaba con apenas $8.250.147,14 disponibles en sus cuentas bancarias”.
Info: D.R