CUANDO LAS CUENTAS PÚBLICAS CAEN AL VACIO
Cuenta el mito griego que Ícaro, entusiasmado por las alas que le construyó su padre con plumas y cera, ignoró todas las advertencias y voló demasiado alto, demasiado cerca del sol. El calor derritió la cera y el joven cayó al vacío ante la mirada impotente de su padre y el abrazo fatal del mar.
En la administración del municipio ocurre algo similar. Durante años, la gestión local creyó que las alas de la coparticipación y el presupuesto público eran infinitas. Volaron alto en gastos, multiplicaron estructuras y desoyeron el sentido común financiero.
Hoy, la cera se ha derretido por completo. El municipio cayó prácticamente al vacío, lo que en cierta forma arrastra consigo la calidad de vida de todos los ciudadanos.
Cuentas en rojo
El diagnóstico económico ya no admite eufemismos ni muchas justificaciones políticas. La asfixia financiera escaló a tal nivel que el Palacio Municipal ya no puede cumplir con su obligación más básica y elemental: el pago en tiempo y forma de la masa salarial.
Para maquillar esta parálisis, el Ejecutivo local recurrió una vez más al Concejo Deliberante con el fin de solicitar, de forma urgente, una de las herramientas más caras y dañinas del sistema financiero: la autorización para girar en descubierto con el Banco Provincia y cubrir esos pagos.
Esta práctica consiste, básicamente, en gastar dinero que no se tiene. El costo de financiamiento es devastador: si el municipio utiliza esta herramienta bancaria a lo largo de lo que queda del año —tal como indicaron fuentes oficiales—, la suma en intereses será astronómica. Así es cómo el dinero público se quema en las ventanillas del banco.
Ese agujero negro de deudas acumuladas lo pagan todos los contribuyentes a lo que se suma una deuda total de tasas que —según datos oficiales— los 20.000 millones de pesos, acumulando un fuerte déficit fiscal.
El "Plan V.V."
Esta agonía financiera tiene un telón de fondo ineludible: el calendario político.
El oficialismo local parece estar apostando a estirar la mecha lo máximo posible —o al menos hasta el verano, cuando espera el ingreso de nuevos fondos de la mano de los visitantes y propietarios de segunda residencia—, intentando sostener la estantería mediante endeudamiento a corto plazo para evitar un colapso mayor de caras a 2027.
Dicho en buen romance: se busca un respirador artificial financiero para que la gestión actual no afronte de lleno el costo político del desmanejo, más allá de una coyuntura nacional y provincial que ciertamente influye. Sin embargo, no son pocos los que, incluso dentro del propio PJ, temen que esta situación pueda hipotecar el futuro del partido en el distrito.
En definitiva parece que el plan oficial es: el famoso "V.V" (vamos viendo)".
Mektoub
La sabiduría popular en lugares como Casablanca (Marruecos) pone sobre la mesa el concepto del Mektoub («está escrito») que es en definitiva la noción de que "no se puede ir en contra de la realidad".
Los gobernantes locales parecen haber pasado los últimos años ignorando la realidad de las cajas vacías, creyendo que las arcas del Estado eran infinitas y que los recursos seguirían lloviendo por siempre como maná del cielo para resolver mágicamente la ineficiencia estructural. Pero el presente es implacable. Las cuentas están ahogadas, las prestaciones básicas caídas, es decir: el municipio chocó de frente contra su propia realidad.
D.R