TREJO: "ESTE ES EL PEOR INTENDENTE DE LA HISTORIA DE GRAL.ALVARADO"

Lo dijo durante el tratamiento del cuarto pedido adelanto de fondos para pagar sueldos realizado por el Ejecutivo. El oficialismo, la UCR y la Coalición Cívica acompañaron la medida, mientras que PRO, Primero Alvarado y LLA votaron en contra.

TREJO: "ESTE ES EL PEOR INTENDENTE DE LA HISTORIA DE GRAL.ALVARADO"
Saúl Trejo, concejal de la Coalición Cívica .

 

El Concejo Deliberante volvió a autorizar ayer un nuevo endeudamiento de corto plazo solicitado por el Ejecutivo municipal para afrontar el pago de los haberes de los empleados municipales. Se trata del cuarto pedido de estas características en lo que va del año y el monto será equivalente o inferior a una masa salarial, que la Secretaría de Economía no precisó cuál es al día de hoy, pero que según se indicó meses atrás alcanzaba los $ 1450 millones, paroximadamente, sin cargas sociales. 
 
La iniciativa volvió a poner sobre la mesa la delicada situación financiera de la municipalidad de General Alvarado y generó un fuerte debate .

El proyecto fue aprobado con los votos del PJ, la UCR y la Coalición Cívica. En contra se pronunciaron los concejales del PRO, Primero Alvarado y La Libertad Avanza.
 
Responsabilidad

Durante el debate, la concejal Viviana Farías (Pro) cuestionó el argumento del Ejecutivo respecto de la responsabilidad de los concejales en el pago de los salarios.
 
“Salvo la primera vez, el resto de las oportunidades voté en contra”, señaló, y agregó que, pese a los intentos del Ejecutivo por trasladar a algunos ediles la responsabilidad por el pago o no de los haberes, “la responsabilidad es del intendente”.
 
Farías también puso el foco en el costo financiero de recurrir reiteradamente al endeudamiento.
 
“En el primer adelanto se pagaron $22 millones de interés y en el segundo $25 millones”, recordó.
 
En ese sentido, advirtió que el problema no se limita al pago de los salarios, sino que también repercute sobre la capacidad del municipio para sostener los servicios.
 
“No solo son los empleados los que tienen que cobrar, sino también los servicios que el municipio tiene que prestar a todos los vecinos. No es una cosa o la otra”, sostuvo.
Finalmente, pidió a los trabajadores municipales que “no crean el relato de la responsabilidad del descalabro económico”.
 
 
Gasto Político

Por su parte el presidente del bloque de La Libertad Avanza (LLA)  Nicolás Martínez de Vedia, centró su exposición en la estructura política del municipio cargando contra el organigrama político municipal y la superposición de estructuras.
 
Como ejemplo, mencionó “una Subsecretaría de Servicios, que a su vez tiene una Dirección de Servicios”, -además de tres direcciones vinculadas a Obras —Sanitarias, Públicas y Privadas— y una Dirección de Planeamiento Urbano”.
 
También cuestionó la existencia de “una Secretaría de Educación cuando no hay un establecimiento educativo que dependa del municipio” y en la misma línea, apuntó contra el área de Derechos Humanos y sus distintas dependencias que en algunos casos sireven  "para aprender a hablar con la "E".
 
“Ahí es donde está la plata de los empleados municipales, en cargos políticos para amigos”, afirmó De Vedia.
 
Y agregó: “Detesto que hablen de justicia social y no se ocupen realmente de todas estas direcciones que son de amigos y que las utilizan para hacer política militante”

El peor de todos

El concejal de la Coalición Cívica, Saúl Trejo, acompañó el pedido de endeudamiento, aunque dejó expuesta la dualidad que le provoca el tema y una critica al intendente.
 
“Sin querer beneficiar algo, lo termino beneficiando por beneficiar a otros”, explicó al referirse a la contradicción que, según planteó, implica votar un nuevo adelanto de fondos.
 
“A mí me preocupa la situación del empleado municipal y cómo le van a pagar a fin de mes”, sostuvo.
 
Trejo remarcó que los trabajadores “están cumpliendo sus funciones y deben cobrar su sueldo a fin de mes”, independientemente de las discusiones políticas entre el Ejecutivo y el Concejo.
 
Para Trejo, del otro lado del mostrador está “el peor intendente de la historia de General Alvarado. Sin ninguna duda”. Y fundamentó su posición señalando que las dificultades de una administración también permiten medir la capacidad de respuesta de quienes gobiernan.
 
“La capacidad se ve en la rapidez para resolver los inconvenientes cuando surgen. Ahí se ve el piloto de tormenta y el hombre —por Sebastián Ianantuony— no tiene esa actitud, lamentablemente”, sostuvo.
Trejo también calificó a la administración como “una gestión de bajísimo nivel” y cuestionó la actitud del intendente frente a las críticas y los reclamos para que concurra al Concejo.
 
 
1300 familias

Desde la UCR, Fabián Barberini defendió el acompañamiento al endeudamiento desde otra perspectiva: la necesidad de garantizar el pago de los salarios. “Siempre vamos a acompañar la necesidad del empleado municipal”, afirmó.
 
Al mismo tiempo, reconoció el delicado panorama que atraviesa el distrito y sostuvo que la situación económica y el estado de mantenimiento del municipio reflejan “una decadencia total”. Sin embargo, planteó el dilema que, según su posición, enfrentaban los concejales al momento de votar.
 
“Todos estamos de acuerdo en eso, pero si no votamos a favor, ¿qué pasa con esas 1.300 familias?”, se preguntó. 

Las cuentas

Más allá de la votación, el debate volvió a exponer una cuestión que se repite desde mayo, la necesidad del Ejecutivo de recurrir a financiamiento de corto plazo para afrontar gastos salariales.
 
El dato adquiere mayor relevancia por el costo financiero que los anteriores adelantos significaron para las arcas municipales. Solo los dos primeros créditos mencionados durante la sesión implicaron, según Farías, intereses por $22 millones y $25 millones.
 
Así, mientras el oficialismo y parte de la oposición justificaron el acompañamiento en la necesidad de garantizar los salarios, otros bloques también admitieron esta necesidad pero a su vez pusieron el foco en el déficit, el gasto político y la estructura del gobierno municipal.
 
La discusión dejó nuevamente expuesta la pregunta que interpelala gestión de Ianantuony y que al parecer no encuentra respuesta : cómo sostener el funcionamiento cotidiano del municipio en un escenario de dificultades financieras, sin trasladar el costo de esas decisiones a los trabajadores, los servicios y las cuentas públicas.