MILEI Y KICILLOF, CABEZA A CABEZA EN UN EVENTUAL BALOTAGE . Bullrich con la mejor imagen.

Una encuesta de Proyección Consultores ubica a Milei por delante de Kicillof, aunque ambos aparecen prácticamente empatados en un eventual balotaje. Bullrich registra la mejor imagen positiva.

MILEI Y KICILLOF, CABEZA A CABEZA EN UN EVENTUAL BALOTAGE . Bullrich con la mejor imagen.
Javiert Milei y Axeil Kicillof.

El escenario electoral de cara a las elecciones presidenciales de 2027 continúa abierto y una nueva encuesta volvió a mostrar diferencias importantes según la forma en que se plantee la competencia.
 
Javier Milei aparece al frente cuando se mide intención de voto por espacios políticos y también cuando se consulta directamente por candidatos, pero la ventaja prácticamente desaparece en un eventual balotaje frente a Axel Kicillof.
 
Los datos corresponden a un relevamiento realizado por Proyección Consultores entre el 1 y el 10 de septiembre, sobre 1.354 casos efectivos, con un margen de error informado de aproximadamente 2,6 puntos porcentuales. El estudio también analizó la situación económica de los hogares, la evaluación de la gestión nacional y la imagen de distintos dirigentes.
 
 
LLA supera al PJ por 3,1 puntos
 
 
En el primer escenario, en el que se consultó a los encuestados por espacios políticos, La Libertad Avanza obtuvo el 35% de intención de voto.
 
El peronismo/kirchnerismo se ubicó en segundo lugar con 31,9%, mientras que el PRO alcanzó el 5,6% y el Frente de Izquierda registró 5,5%, prácticamente empatados.
 
Más atrás apareció Provincias Unidas, identificado en el relevamiento con el espacio de los gobernadores de centro, con 3,5%.
 
Un dato significativo es el volumen del voto que todavía no se traduce en una adhesión a alguno de estos espacios: 18,5% manifestó que votaría en blanco.
 
La diferencia entre LLA y el peronismo en este escenario es de 3,1 puntos porcentuales, una distancia que debe ser interpretada teniendo en cuenta el margen de error de la encuesta.
 
El relevamiento también mostró la identificación ideológica de los consultados. El 27,1% se definió como de derecha o centro derecha; el 19,5%, como de izquierda o centro izquierda; y el 11,3%, como de centro. Sin embargo, el dato más elevado correspondió al 42,1% que respondió que no se identifica con ninguna de esas categorías.
 
Cuando la consulta dejó de referirse a espacios y pasó a nombres propios, el resultado volvió a favorecer al Presidente.
 
Javier Milei obtuvo el 36,9%, mientras que Axel Kicillof alcanzó el 32%.
 
La diferencia entre ambos fue entonces de 4,9 puntos porcentuales.
 
En tercer lugar quedó Myriam Bregman, con 8,3%, mientras que el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, obtuvo 4,3%.
 
Entre el voto en blanco y los indecisos se concentró otro 18,5% de la muestra. Es decir, casi uno de cada cinco consultados no se inclinó en ese escenario por ninguno de los candidatos medidos.
 
El dato también permite observar una diferencia entre las marcas políticas y sus principales figuras: La Libertad Avanza obtuvo 35% como espacio, mientras que Milei llegó al 36,9% cuando se lo presentó como candidato. En el caso del peronismo, en cambio, la diferencia fue prácticamente inexistente: 31,9% para el espacio y 32% para Kicillof.

Solo Milei y Kicillof 

 La fotografía más ajustada aparece cuando la encuesta plantea un eventual balotaje entre Javier Milei y Axel Kicillof.
 
En ese escenario, el Presidente registra 40,8% y el gobernador bonaerense 40,2%.
 
La distancia es de apenas 0,6 puntos porcentuales.
 
El resto se distribuye entre un 13,4% de voto en blanco y un 5,6% de indecisos.
 
Por lo tanto, teniendo en cuenta el margen de error del relevamiento, los resultados deben considerarse un empate técnico y no permiten establecer una diferencia estadísticamente significativa entre ambos.
 
La comparación con una medición anterior de la misma consultora también muestra un escenario muy parejo. En agosto, Proyección había registrado un eventual balotaje con 40,6% para Milei y 39,6% para Kicillof. En septiembre, la distancia pasó de un punto a seis décimas.
 
Más allá de las pequeñas variaciones entre ambas mediciones, el dato central es que la ventaja que Milei consigue en primera vuelta se reduce considerablemente cuando la competencia queda reducida a dos candidatos.

Es la Economía...

 El capítulo electoral de la encuesta convive con indicadores negativos sobre la situación económica de los hogares.
 
El 70,1% de los consultados afirmó que su situación económica familiar empeoró durante los últimos meses, mientras que el 61% consideró que seguirá empeorando.
 
Ese escenario tiene impacto sobre la evaluación de la gestión nacional. El Gobierno de Javier Milei registra una aprobación del 42%, según el relevamiento.

Otros datos difundidos sobre el mismo estudio muestran además que el 61,7% de los hogares tuvo que recurrir a alguna forma de endeudamiento para afrontar gastos corrientes, mientras que el 38,3% señaló que pudo llegar a fin de mes sin pedir dinero prestado.
 
La combinación de deterioro económico, expectativas negativas y una competencia electoral todavía ajustada constituye uno de los elementos centrales de la fotografía tomada por la consultora.
 
Sin embargo, los resultados tampoco muestran un traslado automático de ese malestar hacia una única alternativa opositora. En el escenario por espacios, La Libertad Avanza conserva el primer lugar y, en la medición por candidatos, Milei también aparece por encima de Kicillof.
 
 
Bullrich a escena

Otro de los datos que sobresalen del relevamiento es la medición de imagen de los dirigentes.
 
Patricia Bullrich registró el mayor porcentaje de imagen positiva, con 42,7%, seguida por Javier Milei con 39,3%.
 
En el caso de Bullrich, la imagen negativa fue del 47,9%, mientras que la de Milei alcanzó el 57,1%.
 
Kicillof, por su parte, registró 36,9% de imagen positiva y 57,1% de negativa. Myriam Bregman obtuvo 35,6% de positiva y 39% de negativa, mientras que Sergio Massa alcanzó 30,9% de imagen positiva y 52,2% de negativa.
 
La aparición de Bullrich como la dirigente con mayor valoración positiva agrega otro elemento al escenario oficialista. La medición no implica, por sí misma, que esos porcentajes se trasladen directamente a una candidatura presidencial, pero sí muestra una diferencia entre la imagen individual de la senadora y la del Presidente.

Continuidad

La encuesta también preguntó directamente qué tipo de continuidad política preferirían los consultados.
 
El 36,8% respondió que quiere un nuevo gobierno de otro espacio político cercano al peronismo.
 
En cambio, el 27,3% manifestó que prefiere que continúe el gobierno de Milei.
 
Otro 14,7% sostuvo que quiere la continuidad del actual gobierno, pero con otro equipo y cambios en sus políticas.
 
Estos números muestran que la preferencia por la continuidad no constituye un bloque homogéneo: una parte de quienes optan por mantener al oficialismo también plantea modificaciones en el equipo o en las políticas.

Elección abierta 

La encuesta de septiembre presenta, en definitiva, dos fotografías diferentes.
 
Por un lado, Milei aparece primero tanto en la medición por espacios como en la consulta por candidatos: 35% contra 31,9% para La Libertad Avanza frente al peronismo, y 36,9% contra 32% cuando se enfrentan los nombres del Presidente y Kicillof.
 
Pero cuando la competencia se transforma en un mano a mano, la distancia prácticamente desaparece: 40,8% para Milei y 40,2% para Kicillof, con una diferencia de apenas seis décimas y dentro del margen de error.
 
A más de un año de las elecciones presidenciales, se trata de una medición puntual y no de una proyección del resultado electoral. Las candidaturas, alianzas y condiciones políticas pueden modificarse antes de 2027.
 
Lo que refleja el relevamiento es el estado de la opinión pública a comienzos de septiembre de 2026: un oficialismo que mantiene un nivel importante de intención de voto pese a los indicadores económicos adversos, una oposición que encuentra en Kicillof a uno de los principales competidores medidos y un volumen relevante de electores que todavía permanece en el voto en blanco, la indecisión o fuera de las identidades políticas tradicionales.

 

Info:  P. S - redacción