SIN REELECCIÓN, EL PODER BUSCA REINVENTARSE
Si no se modifica la ley que limita las reelecciones, 82 intendentes no podrán competir en 2027. En paralelo, varios municipios impulsan el debate por las cartas orgánicas como una herramienta para ampliar la autonomía local y redefinir las reglas de funcionamiento institucional.
A poco más de un año del cierre de listas para las elecciones de 2027, la discusión sobre las reelecciones de los intendentes volvió a instalarse en el centro de la agenda política bonaerense. Con la legislación vigente, 82 de los 135 jefes comunales de la provincia no estarán habilitados para buscar un nuevo mandato consecutivo, un escenario que ya condiciona el armado político en numerosos distritos.
La ley sancionada en 2016, y modificada en 2021, establece un máximo de dos mandatos consecutivos para los intendentes. De no prosperar una nueva reforma en la Legislatura provincial, las elecciones de 2027 serán las primeras en las que la restricción impactará de lleno sobre los gobiernos municipales.
El oficialismo provincial analiza distintas alternativas para modificar la normativa, aunque por el momento no reúne los consensos necesarios para avanzar con un cambio legislativo. Mientras tanto, intendentes de distintos espacios políticos comenzaron a diseñar estrategias para garantizar la continuidad de sus proyectos de gobierno mediante sucesiones internas o eventuales definiciones judiciales.
La situación atraviesa a todas las fuerzas políticas. Entre los dirigentes que hoy no podrían presentarse figuran referentes históricos como Mario Secco (Ensenada), Miguel Lunghi (Tandil), Pablo Zurro (Pehuajó) y Fernando Gray (Esteban Echeverría), junto a otros intendentes que iniciaron sus mandatos en 2019, entre ellos Fernando Espinoza (La Matanza), Federico Achával (Pilar), Mariel Fernández (Moreno), Leonardo Boto (Luján) y Sebastián Ianantuony (General Alvarado).
En la Quinta Sección Electoral, General Alvarado aparece entre los 16 distritos cuyos intendentes quedarían impedidos de buscar una nueva reelección. Sebastián Ianantuony, que inició su gestión en 2019 y fue reelecto en 2023, agotaría el límite previsto por la normativa vigente.
Ese escenario comenzó a abrir el debate político local sobre el futuro institucional del municipio y la necesidad de fortalecer las herramientas de autonomía comunal.
Carta Orgánica
En ese contexto, vuelve a cobrar relevancia el planteo de avanzar hacia la implementación de cartas orgánicas municipales, una reforma que distintos sectores vienen impulsando desde hace años para dotar a los municipios bonaerenses de mayor autonomía política, administrativa e institucional.
La Constitución de la provincia de Buenos Aires es una de las pocas del país que aún no reconoce plenamente la autonomía municipal prevista en la reforma constitucional nacional de 1994. Por ese motivo, las comunas continúan sujetas a un régimen uniforme establecido por la Ley Orgánica de las Municipalidades.
Quienes promueven las cartas orgánicas sostienen que permitirían a cada distrito definir aspectos centrales de su organización institucional, establecer mecanismos propios de participación ciudadana, modernizar la administración local y adecuar su funcionamiento a las particularidades de cada comunidad.
Para varios dirigentes municipales, la discusión ya no debería limitarse exclusivamente a la posibilidad de habilitar nuevas reelecciones, sino avanzar hacia una reforma más profunda del sistema político local que otorgue mayores competencias y responsabilidades a los gobiernos comunales.Mientras la Legislatura mantiene congelado el debate sobre los mandatos, los intendentes comienzan a proyectar un escenario donde la renovación de liderazgos convivirá con una discusión de fondo sobre el modelo de autonomía municipal que tendrá la provincia en los próximos años.
Info: redacción