MÁXIMO QUIERE OTRO IMPUESTO

Máximo Kirchner propone crear un gravamen del 3% sobre determinadas transferencias de capitales al exterior. El proyecto contempla un recargo adicional del 2% para operaciones con destinos de baja o nula tributación y estima una recaudación mínima de $2,89 billones.

MÁXIMO QUIERE OTRO  IMPUESTO
Máximo Kirchner, diputado nacional PJ

El diputado nacional Máximo Kirchner (pj)  volvió a poner sobre la mesa una propuesta para ampliar la recaudación mediante un nuevo impuesto. Esta vez, impulsa la creación del denominado Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC), que alcanzaría determinadas operaciones que impliquen la salida efectiva de fondos, valores negociables o activos virtuales de la Argentina. 
La iniciativa establece una alícuota general del 3% sobre las operaciones alcanzadas. Cuando los fondos tengan como destino una jurisdicción de baja o nula tributación o un país considerado no cooperante, se agregaría un 2% adicional, llevando la carga propuesta al 5%. 
De esta manera, el proyecto de Kirchner incorpora otro gravamen al esquema tributario argentino, aunque con un alcance específico y sobre determinadas operaciones internacionales. El diputado sostiene que el objetivo es generar una fuente adicional de recursos y compensar, según su argumentación, la salida de capitales del país.

Qué operaciones alcanzaría

El proyecto contempla transferencias de divisas al exterior, operaciones realizadas mediante el contado con liquidación y determinadas transferencias de valores negociables y activos virtuales que terminen fuera del país.
La iniciativa también incluye mecanismos de percepción a través de bancos, intermediarios financieros, agentes del mercado de capitales y determinados proveedores de servicios de activos virtuales. ARCA tendría a su cargo la aplicación y fiscalización del impuesto, con intervención de otros organismos según sus competencias.

No obstante, el proyecto no plantea gravar simplemente la tenencia de dólares de los argentinos. También contempla excepciones para determinadas importaciones, operaciones vinculadas con salud y educación y financiamiento externo destinado a infraestructura, bienes de capital, inversión productiva e innovación tecnológica.

Cómo se repartiría

Según el texto presentado, el 60% de la recaudación se distribuiría entre provincias y municipios para obras de infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, vial y de vivienda. Una parte podría utilizarse además para recomposición salarial en áreas de salud y educación. El 40% restante se repartiría en partes iguales entre hospitales nacionales y políticas de discapacidad, universidades nacionales, ANSES para jubilaciones y bonos, y PAMI.  El proyecto estima que el nuevo impuesto permitiría recaudar al menos $2,89 billones.

La discusión de fondo

La propuesta vuelve a colocar en el centro del debate la cuestión de la presión tributaria. Mientras el Gobierno de Javier Milei sostiene una política orientada a reducir impuestos y modificar el esquema de incentivos a la inversión, el proyecto de Kirchner plantea crear un nuevo tributo para obtener recursos adicionales a partir de determinadas operaciones de salida de capitales. Kirchner fundamenta la iniciativa en la necesidad de fortalecer los recursos destinados a provincias y políticas sociales. El proyecto, por ahora, es una iniciativa legislativa y deberá atravesar el Congreso para determinar si consigue avanzar y convertirse en ley.

info: N.A - redacción