LA INTERPELACIÓN A IANANTUONY ESTÁ A LA VUELTA DE LA ESQUINA, PERO AL PARECER NO TODOS QUIEREN DOBLAR
La posibilidad de convocar a una sesión especial para interpelar al intendente Sebastián Ianantuony sobrevuela el Concejo Deliberante de General Alvarado desde hace meses. Sin embargo, pese a la cantidad de asuntos que reclaman explicaciones del Departamento Ejecutivo, la oposición todavía no consigue reunir la voluntad política necesaria para dar el paso definitivo.
Entre algunos de los motivos por los cuales sería más que interesante que la iniciativa se concrete se encuentran:
El paupérrimo estado de las finanzas municipales, que hace que ya se hayan solicitado cinco adelantos bancarios para afrontar el pago de los salarios municipales,(el último fue el 24 de ocubre pasado) por el cual se pagan millonarios intereses. Una cuestión que, al parecer, en lugar de ser excepcional se volvió prácticamente una normalidad .
La situación sanitaria en el Hospital Municipal Dr. Marino Cassano, donde, por más que se la «venda» de forma adornada, lo cierto es que se redujeron los días de atención de consultorios externos y se denunciaron demoras en los pagos a proveedores, a punto tal que en el área de hemodiálisis incluso se interrumpió, hace meses, el mantenimiento técnico de los equipos por falta de pago, una situación que motivó presentaciones ante las autoridades sanitarias provinciales. A esto se suman continuos reclamos que derivan en traslados por falta de insumos, una cuestión incluso ventilada en un audio interno del hospital.
A esto se arega la causa judicial vinculada al basurero a cielo abierto, que hizo que, entre otras cuestiones, a fines de octubre el Consejo de Química bonaerense advirtiera sobre los riesgos ambientales y sanitarios del predio, que sigue funcionando pese a existir una orden judicial de cierre definitivo.
Los problemas de inseguridad, más allá de los partes o posteos del propio intendente, donde solo se informa que «mejoró» o que «se reunió», pero no se aporta ningún dato concreto.
Los reclamos diarios por la caída en picada de los servicios que presta la comuna, como la recolección de residuos, la iluminación o el arreglo de las calles, cuya solución ahora parece depender del aporte vecinal, más allá del pago de las tasas correspondientes.
Todo este cúmulo de situaciones, y muchas otras que conformarían una lista casi interminable, para algunos justifican sobradamente la necesidad de explicaciones públicas.
Teorema
Frente a este panorama, muchos se preguntan por qué, a simple vista, algunos bloques de la oposición encuentran tantas dificultades a la hora de acordar la utilización de una herramienta institucional de control que lejos está de ser el «comienzo del proceso de destitución», como alguna vez mencionó un exconcejal del PJ.
La discusión no es nueva. En mayo pasado, los bloques opositores habían avanzado con una propuesta para interpelar a Ianantuony, principalmente por la problemática de la inseguridad. Después de negociaciones y alternativas que fueron apareciendo en el camino, aquella iniciativa perdió impulso y terminó quedando en suspenso.
Según trascendió, algunos bloques ya tienen preparado el cuestionario y los fundamentos para avanzar.
Sin embargo, la iniciativa sigue dependiendo de que todos los espacios definan si están dispuestos a acompañarla o no.
Quienes siguen de cerca el devenir de la vida de la Legislatura municipal señalan que existe una cuestión, al menos, llamativa: los sectores con menor representación legislativa (bancas) son, en ocasiones, los que más insisten con llevar adelante la convocatoria, mientras que aquellos que cuentan con mayor cantidad de escaños parecen administrar sus tiempos con bastante más prudencia. ¿Quizás porque más de uno tenga en mente el ya famoso “Teorema de Baglini” o por las habituales pequeñeces de la política vernácula, donde pesan más los cálculos y las conveniencias políticas que la necesidad de obtener respuesta.
Como dijo el filosofo francés Michelle Montaige "La vie est ondoyante" (la vida es ondulante) y en Miramar, la política también.
Respuestas
Interpelar no significa condenar anticipadamente al intendente ni convertir el recinto en un escenario de confrontación. Significa pedir explicaciones, formular preguntas concretas y permitir que los representantes de los vecinos ejerzan una de sus principales funciones: controlar al Poder Ejecutivo.
Tampoco implica que todos los bloques deban coincidir en cada diagnóstico o compartir una misma estrategia política; pero ante cuestiones de semejante gravedad institucional, sería dable esperar que puedan encontrar puntos de coincidencia.
Dicho en buen romance: la oposición no está obligada a pensar igual, ni mucho menos a caminar de la mano, felices por el prado, como hermanos de la “Familia Ingalls”. Claro que no!!
Lo que sí tiene es la responsabilidad de explicar por qué, frente a problemas que ella misma denuncia, no consigue ponerse de acuerdo para utilizar una herramienta de control que está prevista institucionalmente.
Mientras tanto, los vecinos siguen esperando respuestas sobre cuestiones que afectan su vida cotidiana.
La interpelación parece estar a la vuelta de la esquina. Pero, al parecer, no todos están dispuestos a doblar.
D.R