MIRAMAR: DENUNCIAN “RIESGO SANITARIO” EN EL CENTRO DE HEMODIÁLISIS
Presentan una denuncia ante el Ministerio de Salud bonaerense por la situación del centro de hemodiálisis Advierten sobre el riesgo para los pacientes.
La situación de la Sala de Hemodiálisis del Hospital Municipal “Dr. Marino Cassano” sumará ahora una presentación formal ante las autoridades sanitarias bonaerenses.
La concejal Viviana Farías (PRO) elaaboró una denuncia para presentar en el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires y el director de la Región Sanitaria VIII, en la que advierte sobre un posible “riesgo sanitario inminente” por lo que reclama una intervención urgente.
En el escrito, al que tuvo acceso PeriodismoYA.com, Farías sostiene que el Hospital Cassano cuenta con una Sala de Hemodiálisis de la que dependen “de forma exclusiva múltiples pacientes de la localidad para su subsistencia biológica”, y plantea que la situación generada alrededor del mantenimiento de los equipos requiere una respuesta inmediata de las autoridades sanitarias.
Según consta en la denuncia, el proveedor encargado del mantenimiento técnico de los monitores de diálisis, del sistema de tratamiento de agua y de la ósmosis inversa no presta servicios debido a una falta de pago sostenida por parte del Municipio de General Alvarado. El corte se produjo el 2 de julio.
El planteo de la concejal apunta a las consecuencias que podría tener la interrupción de ese mantenimiento especializado. En su presentación advierte que “la carencia de un servicio técnico oficial y calificado rompe de manera inmediata los estándares fijados por la Resolución N° 100/2022 del Ministerio de Salud de la Nación y las normativas provinciales vigentes”.
Además, agrega que “el funcionamiento de los equipos sin el calibrado y service correspondiente expone a los pacientes a riesgos mortales (contaminación del agua, fallas de ultrafiltración, pirogenicidad, entre otros), o bien al cese definitivo de las sesiones de diálisis por rotura irreversible del equipamiento”.
Pedido urgente
Ante este escenario, Farías solicitó al Ministerio de Salud que, en ejercicio de sus facultades de fiscalización sanitaria, disponga una inspección técnica de oficio y con carácter urgente en el Hospital Cassano.
El objetivo, según surge del documento, es constatar el estado de los equipos y verificar la vigencia del servicio de mantenimiento técnico necesario para garantizar el funcionamiento de la sala de hemodiálisis.
La concejal también reclamó que se intime al Departamento Ejecutivo municipal a “regularizar de inmediato la situación financiera con el proveedor técnico”, con el argumento de que la continuidad del servicio no debería quedar comprometida.
Pero el pedido va todavía más allá. En caso de que las autoridades sanitarias determinen que existe un riesgo que pueda agravarse en el corto plazo, Farías solicita que la Región Sanitaria VIII coordine un plan de contingencia y derivación de emergencia, de manera que ningún paciente de Miramar quede privado de su tratamiento.
La advertencia
La denuncia hace mención además al impacto que podría tener la falta de mantenimiento. Farías sostiene que el funcionamiento de los equipos sin el calibrado y service correspondiente podría exponer a los pacientes a situaciones de riesgo o, eventualmente, provocar el cese de las sesiones ante una falla del equipamiento.
Además plantea que se encuentra en juego un tratamiento de soporte vital que, por sus características, no puede ser postergado ni interrumpido.
La documentación presentada por la concejal incluye como elemento probatorio información extraída del sistema RAFAM (Reforma de la Administración Financiera en el Ámbito Municipal) , módulo Contabilidad, comprobante por proveedor, con la que acredita la existencia de la deuda.
Ahora la mirada queda puesta en las autoridades sanitarias provinciales, que deberán determinar si corresponde realizar una inspección, cuál es el estado real de los equipos y si resulta necesario adoptar medidas de contingencia.
Por lo pronto, el reclamo ya dejó de ser solamente una discusión administrativa entre el Municipio y un proveedor.
La denuncia coloca en el centro de la escena la continuidad y las condiciones de seguridad de un servicio de salud del que dependen pacientes que necesitan hemodiálisis para sostener su tratamiento.
Esta situación se produce en un contexto de dificultades que vienen afectando al Hospital Cassano. En las últimas semanas también quedaron expuestos problemas vinculados con la disponibilidad de recursos y el funcionamiento de los consultorios externos, donde trascendió la necesidad de reducir gastos en medio de las dificultades financieras que atraviesa el municipio y, más recientemente, la preocupación por la continuidad de prestaciones y servicios esenciales. El nuevo episodio vuelve así a poner al hospital municipal en el centro de la discusión sobre la situación económica y administrativa de la gestión del intendente Ianantuony
Prioridades
Como si esto fuera poco, en la última reunión de comisión en la que los ediles trataron el tema, Farías puso sobre la mesa documentación extraída del RAFAM que dejaría en claro cuáles son las prioridades del Departamento Ejecutivo a la hora de realizar pagos a sus proveedores.
Consultada al respecto, la concejal dijo: “A mi entender, el Ejecutivo municipal tiene las prioridades cambiadas. Esto es así porque en la documentación que tenemos se puede ver cómo, al primero de septiembre, la cuenta donde figura el pago vinculado a publicidad en medios de comunicación está en cero, mientras que al proveedor de un servicio esencial se le debe desde mayo”.
“No objeto la decisión de contratar o no espacios en distintos medios de comunicación, eso es legal. Lo que cuestiono, en todo caso, es la decisión de destinar en pocos meses más de $24 millones en eso y no pagar $3,8 millones por el mantenimiento de un servicio esencial”, señaló Farías.
“Esto muestra que no se paga lo que no se quiere”, agregó.