FARIAS: "CON PLATA AJENA SON TODOS GARDEL"
La concejal Viviana Farías exigió conocer el nuevo convenio firmado con Provincia y cuestionó la eficiencia administrativa del Ejecutivo.
La necesidad de conocer a ciencia cierta el convenio que el Ejecutivo local firmó con la Provincia para la instrumentación del Sistema de Atención Médica Organizado (SAMO) y una férrea objeción a la iniciativa que busca fijar un tope a la bonificación especial que cobra el personal del nosocomio local, son algunos de los argumentos manifestados por la concejal Viviana Farías (PRO).
Según indicó la edil, "en primer lugar, antes de avanzar en el tratamiento de cualquier proyecto, debemos conocer qué dice el convenio que el Ejecutivo firmó con la Provincia ya que en una reunión informal se nos indicó que, a través del mismo, se mejorarían sustancialmente los ingresos por las prestaciones que lleva adelante el hospital". Y agregó: "En segundo término, creo que, más allá de un problema cierto respecto a los valores que se cobran, el tema pasa también porque no hay una buena organización administrativa para llevar adelante el sistema, ya que después de las 14:00 horas, cuando se retira el personal administrativo, nadie se ocupa de esto".
"En esa misma reunión se nos dijo que es necesario poner el tope en cuestión porque, de lo contrario, se iba a generar un desfasaje entre lo que gana el personal del área de Salud y el resto de los empleados municipales” , sentenció la edil.
Cabe recordar que el proyecto de modificación elaborado por la bancada del PJ establece que la suma que perciba cada trabajador municipal por las bonificaciones u horas suplementarias derivadas del Fondo de Bonificación Hospitalario no podrá superar el equivalente al 20% de la remuneración mensual vigente de la Categoría 1.A del personal de Planta Permanente. Para ello, se tomará la suma vigente al momento de realizar la liquidación mensual. Además, indica que todo remanente —luego de haber liquidado las bonificaciones con el tope del 20% aplicado— se transferirá automáticamente al Fondo de Insumos e Infraestructura para la compra de equipamiento, medicamentos, insumos de laboratorio y refacciones técnicas.
En este sentido, Farías explicó que las ordenanzas en vigencia establecen que el 60% de los ingresos por SAMO se destina al personal del hospital y el otro 40% al nosocomio. "Por lo tanto, si con el nuevo convenio el ingreso es mayor, ambas partes de la ecuación recibirán más. No veo por qué es necesario poner un tope a los ingresos del personal que, al parecer, ahora serán multimillonarios. Lo que pasa que con plata ajena son todos Gardel”, ironizó.
"A mi entender, lo que hay que revisar sin lugar a dudas es el sistema administrativo por el cual se carga el SAMO; hacerlo más eficiente para que cada vez ingresen más fondos por los servicios que el hospital presta, cosa que beneficiará a todos por igual, pero de ninguna manera se puede disponer de la plata ajena”. “Bienvenido sea si una enfermera tenía una bonificación de $60.000 y ahora pasa a $180.000, se lo merece. Pero insisto: todo esto siempre dependerá de cómo se cargue el SAMO", enfatizó.
Según afirmó la concejal, "lo que se querían hacer en verdad era modificar los porcentajes que cada parte se llevaba, pero, como eso iba a ser un escándalo total, lo plantean de esta forma que igual sigue siendo un disparate".
Malestar del personal
Como era de esperar, la noticia del proyecto para fijar un tope del 20% a las bonificaciones provocó un profundo malestar en gran parte del personal que actualmente recibe ese beneficio.
Fuentes vinculadas al hospital local señalaron: "El problema es que no se factura nada, de cada diez pacientes se facturan dos. Y eso no ocurre solo en el hospital; en Otamendi se atiende a casi toda la población y no capturan un bono. Por eso ahora se les ocurre poner este tope sobre un ingreso que es propio de la actividad hospitalaria y que tiene que ver con el trabajo de los empleados, cortándoles la posibilidad de ganar un peso más a los que menos tienen".
Además, señalaron que "la mayoría de los médicos no cobran el SAMO por una cuestión de reglamento, es decir que le quieren sacar la plata del bolsillo al personal de maestranza, a las enfermeras, técnicos y administrativos; justamente un gobierno que enarbola la bandera de la justicia social".
Las mismas fuentes indicaron que “la necesidad de volver a firmar un convenio con el SAMO está vinculada a que, junto con la adhesión a este sistema, se puede acceder a ciertos aportes o subsidios destinados a la reestructuración o ampliación de centros de atención primaria y esto no sucede tan fácilmente si no se adhiere al sistema en cuestión, por más que oficialmente se niegue", concluyeron.