PROPONEN CREAR IMPUESTO AL DOLAR PARA BAJAR IVA EN ALIMENTOS
Un economista planteó aplicar un nuevo gravamen a la compra de dólares y destinar lo recaudado a reducir el IVA sobre los alimentos. La iniciativa reabre una vieja discusión sobre el ahorro en moneda extranjera y la dificultad del peso para recuperar protagonismo.
La posibilidad de aplicar un impuesto a la compra de dólares volvió a instalarse en el debate económico argentino. La propuesta fue planteada por el economista Guillermo Santángelo, quien sugirió crear un gravamen sobre las operaciones de compra de moneda estadounidense y utilizar esos recursos para reducir la carga del IVA sobre los alimentos.
La idea parte de una pregunta sencilla, aunque de consecuencias importantes: ¿por qué quienes compran dólares no pagan impuestos específicos mientras otras operaciones de consumo y ahorro sí están alcanzadas por distintos tributos?
Santángelo planteó que el impuesto podría ser de características similares al IVA o al desaparecido impuesto PAIS. El objetivo, según explicó, sería utilizar la recaudación para reducir el IVA de los alimentos y, de esa manera, favorecer el consumo masivo.
La propuesta aparece en un momento particular de la economía argentina. Desde el levantamiento del cepo para las personas, en abril de 2025, los ahorristas recuperaron la posibilidad de comprar dólares con mayor libertad. Una parte de esos fondos permaneció dentro del sistema bancario, pero otra se volcó directamente al atesoramiento fuera del circuito financiero.
El fenómeno generó una paradoja: mientras el mercado cambiario consiguió cierta estabilidad, la demanda de pesos no creció en la magnitud que esperaba el Gobierno.
El problema no es nuevo. Durante décadas, el dólar funcionó para buena parte de los argentinos como refugio frente a la inflación y la pérdida de poder adquisitivo. Cambiaron los gobiernos, los controles y las regulaciones, pero la preferencia por la moneda estadounidense sobrevivió a casi todos los esquemas económicos.
Ahora, con un mercado cambiario más abierto, esa conducta vuelve a quedar expuesta.
El Gobierno había apostado además a una mayor circulación de pesos. A comienzos de año, el Banco Central diseñó un programa de remonetización mediante la compra de dólares y la expansión de la liquidez. Sin embargo, según el análisis incluido en el material de origen, el resultado fue diferente al esperado: cerca del 80% de los pesos emitidos terminó siendo absorbido mediante operaciones del Tesoro, colocaciones de deuda y otros instrumentos.
La discusión, por lo tanto, excede la eventual creación de un nuevo impuesto. En el fondo aparece una cuestión más profunda: cómo lograr que los argentinos vuelvan a utilizar el peso para ahorrar y no solamente para pagar sus gastos cotidianos.
La propuesta de gravar la compra de dólares abre además un interrogante sobre sus posibles efectos. Un impuesto de este tipo podría generar recursos para reducir otros tributos, pero también modificar los incentivos de quienes buscan dolarizar sus ahorros.
Por ahora se trata de una propuesta dentro del debate económico y no de una medida anunciada por el Gobierno.
Info: C.Z