MONTENEGRO REGRESA A MAR DEL PLATA
La decisión esta tomada y reduce el peso del PRO en el Senado
A solo diez meses de haber asumido como senador provincial por la Quinta Sección, Guillermo Montenegro prepara las valijas para dejar su banca en la Cámara alta bonaerense. El dirigente de la bancada del PRO iniciará esta semana el trámite formal de solicitud de licencia con la mirada puesta en un objetivo central: reasumir la conducción de la intendencia de Mar del Plata, un territorio atravesado por una creciente ola de inseguridad que ya escaló a la agenda mediática nacional.
La decisión, acordada en las últimas horas con el intendente interino Agustín Neme, responde tanto a la urgencia por intervenir en materia de seguridad como a la necesidad de contener el desgaste político en una plaza clave frente al próximo horizonte electoral. Una vez que el cuerpo que encabeza Verónica Magario formalice el permiso, el trámite deberá replicarse en el Concejo Deliberante marplatense, donde el oficialismo local cuenta con los números para validar el retorno.
Más allá del impacto en la gestión local, la salida del exministro porteño reconfigura el tablero legislativo provincial. La vacante generada activó de inmediato una disputa de sucesión con La Libertad Avanza, que busca capitalizar el espacio en el armado de la sección. Los nombres en carrera son la tandilense María Luján Fiego, alineada con el armador Sebastián Pareja, y Luis Mariano Jesús Valiante, edil libertario en Necochea. Cualquiera sea el desenlace, el resultado implicará una baja neta para la representación propia del PRO y un nuevo casillero a favor de las fuerzas de la Casa Rosada.
Durante su breve paso por la Cámara alta, Montenegro enfocó su labor legislativa en la agenda penal. Entre sus iniciativas principales destaca la propuesta para amoldar la normativa provincial al nuevo Régimen Penal Juvenil promovido por el Ejecutivo nacional —que fija la edad de imputabilidad en 14 años—, sumada a reformas sobre la Ley de Ejecución Penal bonaerense destinadas a endurecer el cumplimiento de medidas en causas con menores y ampliar la participación de las víctimas en los procesos judiciales. Con el pedido de licencia en marcha, ese temario quedará en manos de una bancada amarilla con un integrante menos.