LA POBREZA VOLVIÓ A SUBIR . Afecta a 9.7 millones de personas.

El Indec registró un aumento de 4,1 puntos porcentuales durante el primer semestre de 2026. La indigencia también creció y llegó al 7,5%. Los niños y los habitantes de ciudades más pequeñas son los sectores más afectados.

LA POBREZA VOLVIÓ A SUBIR . Afecta a 9.7 millones de personas.
La pobreza superó el 30% el primer semestre de 2026

La pobreza volvió a crecer en la Argentina. Según los datos difundidos por el Indec, durante el primer semestre de 2026 alcanzó al 32,3% de las personas relevadas en los 31 aglomerados urbanos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
 
En ese universo, el Indec estimó en 9.729.000 las personas que se encontraban en situación de pobreza. El indicador aumentó 4,1 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2025, cuando había alcanzado el 28,2%.
 
En el caso de los hogares, la pobreza pasó del 21% al 24,4%, lo que representa aproximadamente 2.498.000 hogares por debajo de la línea de pobreza.
 
El deterioro estuvo vinculado con una evolución desigual entre los ingresos familiares y el costo de las canastas utilizadas para medir pobreza e indigencia.
 
Durante el período analizado, el ingreso per cápita familiar promedio aumentó 11,5%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria creció 21,4% y la Canasta Básica Total avanzó 19,6%.
 
En los hogares pobres, el ingreso total familiar promedio fue de $922.755, frente a una Canasta Básica Total de $1.440.395. La diferencia alcanzó los $517.640.

Indigencia

La indigencia también aumentó durante el primer semestre de 2026. El indicador pasó del 6,3% al 7,5% de la población, lo que representa una suba de 1,2 puntos porcentuales.En términos absolutos, unas 2,25 millones de personas quedaron por debajo de la línea de indigencia en los 31 aglomerados urbanos relevados por el Indec.

Entre los hogares, el indicador pasó del 4,8% al 5,6%, con unos 575.000 hogares en situación de indigencia.

Infancia

La pobreza continúa golpeando con mayor fuerza a los sectores más jóvenes. El 44,5% de los niños de 0 a 14 años se encontraba bajo la línea de pobreza durante el primer semestre. Si se considera a toda la población de 0 a 17 años, el porcentaje asciende al 45,2%.
 
Dentro de ese grupo, el 10,9% se encontraba en situación de pobreza e indigencia, mientras que el 34,3% era pobre no indigente.
 
La incidencia disminuye a medida que aumenta la edad: alcanzó al 36,9% entre los 15 y 29 años, al 28,8% entre los 30 y 64 años y al 14,8% entre los mayores de 65.

Regiones

El mapa de la pobreza muestra fuertes diferencias territoriales.

El Noreste registró el índice más elevado, con 41,5%, seguido por Cuyo, con 36,7%. Luego aparecen el Gran Buenos Aires, con 32,1%; el Noroeste, con 31,5%; la región Pampeana, con 30,3%; y la Patagonia, con 28,4%.Dentro del Gran Buenos Aires también aparecen diferencias marcadas. Mientras la Ciudad de Buenos Aires registró un 11,1%, los partidos bonaerenses relevados alcanzaron el 36,9%.

Ciudades

El promedio nacional también oculta diferencias importantes entre los distintos aglomerados urbanos.Concordia encabezó el registro con 56,2% de pobreza, seguida por Gran Resistencia, con 48,6%. Posadas llegó al 42,2% y Corrientes al 41%.
 
En el extremo opuesto se ubicó la Ciudad de Buenos Aires, con 11,1%, seguida por Neuquén-Plottier, con 19,6%; Mar del Plata, con 20,4%; Gran Rosario, con 23,1%; y Río Cuarto, con 23,6%.

Tamaño

Otro dato destacado surge al comparar el tamaño de las ciudades. En los aglomerados urbanos de menos de 500.000 habitantes, la pobreza llegó al 35%, mientras que en aquellos con 500.000 habitantes o más fue del 31,7%. Además, el incremento respecto del segundo semestre de 2025 fue mayor en las ciudades pequeñas: 4,9 puntos contra 3,9 puntos en los grandes centros urbanos. El informe marca así un cambio respecto de la tendencia descendente registrada durante 2024 y parte de 2025. En los primeros seis meses de 2026, tanto la pobreza como la indigencia volvieron a crecer y dejaron a millones de argentinos nuevamente por debajo de los ingresos necesarios para cubrir sus necesidades básicas.