¿CRITICA SELECTIVA O AMNESIA PARTIDARIA?
Sabido es que el camino de la política está pavimentado en partes iguales por una capa de hipocresía y otra de oportunismo, cosa que muchos de los que caminan por esa vía utilizan según el caso para lograr sus objetivos a como dé lugar.
A esto se suma la facilidad que manifiestan algunos dirigentes políticos para hacer uso de lo que se podría denominar "crítica selectiva", destinada a marcar una situación puntual dejando pasar otra que obviamente no conviene a sus intereses.
Como si esto fuera poco, se debe agregar lo que se conoce como "amnesia político-partidaria", la que, al parecer, es una suerte de afección que emerge al poco tiempo de participar en política y ejercer un cargo público —sea cual fuere el que se ocupe— y que afectaría a más de un dirigente, impidiéndole recordar todos los sucesos ocurridos a lo largo del tiempo y dejando solo los que, a su entender, son dignos de mencionar; es decir, aquellos que le convienen.
Un ejemplo de esta situación es el que presentaría el titular del Ejecutivo de Gral. Alvarado, Sebastián Ianantuony (PJ), integrante del "Grupo de los 12", quienes manifestaron estar más que preocupados debido a "una situación económica delicada que golpea directamente a nuestros municipios y, lo más importante, a cada uno de nuestros vecinos", según indicó Ianantuony en sus redes sociales.
El mandamás del municipio local dijo también que "las políticas del gobierno nacional, encabezado por el presidente Javier Milei, han reducido drásticamente las transferencias a las provincias. Al bajar la masa coparticipable que distribuye la provincia de Buenos Aires, el impacto llega de lleno a los municipios", cosa que es cierta. Para luego agregar que: "Desde 2025 venimos sufriendo una caída consecutiva en la coparticipación que se profundiza mes a mes. Esto no son solo números; es menos presupuesto para salud pública, para políticas de acompañamiento social, para el mantenimiento del distrito y para servicios urbanos".
Ianantuony señala además que: "Estamos reorganizando gastos para garantizar los servicios esenciales, pero el ajuste tiene un límite: no vamos a permitir que el hilo se corte por lo más delgado, que son nuestros ciudadanos".
Para luego afirmar que: "Respaldamos los reclamos políticos y judiciales del gobernador Axel Kicillof para recuperar lo que por ley le pertenece a todos los bonaerenses y exigimos al Gobierno nacional que revierta esta política de asfixia. No se puede empobrecer a los municipios privándolos de salud, seguridad y obras básicas".
Finalmente, el titular del sillón más importante del palacio municipal sito en Miramar asegura que: "Gobernar es cuidar a nuestra comunidad, y vamos a seguir defendiendo los recursos que le corresponden a cada uno de ustedes".
Cabe destacar que el posteo del intendente de Gral. Alvarado contiene partes del comunicado emitido por "Los 12".
Todo hay que decirlo
Es cierto que la situación económica general y algunas medidas tomadas por el gobierno nacional afectan de lleno las arcas provinciales y municipales; necio sería negarlo.
Es cierto también que los municipios necesitan de los recursos de la coparticipación para llevar adelante su gestión —cosa que Ianantuony conoce más que nadie, ya que la comuna que dirige apenas recauda el 40 por ciento de lo emitido en concepto de tasas desde hace ya varios años—. Y si a la falta de recursos se le suma una administración que, según los expertos, es al menos deficiente en el caso de Gral. Alvarado, la situación se complica.
En resumen: no se puede mirar para el costado y negar la delicada situación por la que buena parte de los ciudadanos del país atraviesa, quedando en cada uno, según su buen entender, determinar los motivos por los cuales se llegó hasta aquí.
Te acordás, hermano…
Lo que llama la atención —y aquí es donde comienza a tallar la "crítica selectiva" y hace mella la "amnesia partidaria"— es que algunos de los integrantes de este grupo de intendentes, en este caso Ianantuony, no hayan levantado su voz de queja años atrás cuando, de la mano del exsuperministro de Economía Sergio Massa, la inflación mensual llegaba al 11 por ciento o la pobreza alcanzaba cifras récord, al punto de llegar al 50 por ciento de la población; es decir, que uno de cada dos argentinos era pobre o indigente, por mencionar solo algún caso.
Tampoco se recuerda posteo alguno manifestando preocupación por el sistema de salud o la educación, siendo que, a poco de asumir, el ministro integrante del gobierno de Alberto y Cristina recortó 70 mil millones de pesos del presupuesto educativo. Ni qué hablar de poner el grito en el cielo cuando ese mismo gobierno nacional dejó inconclusa la construcción de un plan de viviendas para empleados municipales, o el provincial "25 Viviendas Barrio Aeroparque" —cosa que, según afirman los propios beneficiarios (o damnificados, a estas alturas, tras los dolores de cabeza que sufren a diario, nadie sabe cómo mencionarlos) fue una promesa de campaña cuando el jefe municipal con sede en Miramar buscaba la reelección, al igual que el gobernador Kicillof, y el exministro de Economía de la Nación quería ser presidente—.
En esos casos no solo no hubo posteos ni comunicados manifestando preocupación alguna, sino que, muy por el contrario, se aplaudía a rabiar cada gestión del gobierno del trío integrado por Alberto, CFK y Massa.
Otro punto que el intendente Ianantuony olvidó mencionar dentro de sus preocupaciones es la delicada situación por la que atraviesan los afiliados a la obra social provincial IOMA, a la cual pertenece buena parte de los vecinos a quienes se pretende defender de las "políticas nacionales de asfixia". Ni qué hablar de los continuos reclamos por los sueldos policiales, cuestión que no pudo solucionarse ni con la maniobra ejecutada en septiembre de 2020 por el expresidente Alberto Fernández, quien le quitó un punto de la coparticipación a la ciudad de Buenos Aires para entregárselo al gobierno de la provincia, con tal de aplacar la revuelta en ciernes.
Así las cosas, la pregunta que cabe es: ¿corresponde la preocupación y el reclamo de los intendentes? ¡Claro que sí! No solo porque la situación es complicada, sino porque además cualquiera puede reclamar lo que considere necesario.
Lo que no corresponde es pretender ocultar por qué, cuando la pobreza llegó a afectar a 1 de cada 2 argentinos, la inflación anual trepó al 211 por ciento y los fondos frescos llegaban sin solución de continuidad, hubo obras que no se hicieron —por caso, el mantenimiento del natatorio municipal de Gral. Alvarado, del cual nadie explica por qué llegó a un estado de abandono tal que fue necesario cerrarlo— y, pese a todo, se decidió guardar silencio sepulcral.
Dicho en buen romance: si se va a contar una historia, sería más que loable tener en cuenta todos los aspectos de la misma, so pena de no solo pecar de poco serio, sino de que, además, buena parte de los vecinos a quienes se dice defender note los efectos que producen en el narrador la "crítica selectiva" y la "amnesia partidaria". ¿Verdad?
D.R