RAYO DE SOL O SOLO UN DESTELLO EN LA NOCHE ÁRTICA

RAYO DE SOL  O SOLO UN DESTELLO EN LA NOCHE ÁRTICA

Finalmente, y en medio de densos nubarrones que complican cada día más el manejo del barco  “Gral. Alvarado”, el capitán de dicho buque vio como un inesperado haz de luz lo iluminaba y se aferró a él cual náufrago a un salvavidas.
 
Tan grande fue la emoción que le causó la noticia, que el mismísimo titular del barco no pudo esperar los canales oficiales para dar a conocer la buena nueva, por lo que no dudó en lanzar un video contándole la noticia a los sufridos pasajeros que a estas alturas hacen malabares para mantenerse en pié sobre cubierta.
 
La misma señala que se procederá al llamado a licitación de la primera etapa del hospital subzonal local.
 
La información que se dio a conocer luego a través de los canales oficiales indica que “la normativa aprobada establece las bases para la contratación bajo el sistema de Ajuste Alzado y en etapa única (...). Además, señala que el presupuesto total estipulado es de $14.098.339.348,14” y que el plazo de ejecución fue previsto en 18 meses y que la apertura de sobres será el 14 de julio próximo.
 
Mientras esto ocurre, estoico, el “Capitán Seba” sigue aferrado al timón del barco tratando de sortear una tormenta que no logra evadir y que, según algunos analistas político-meteorológicos, no solo lo viene acompañando desde hace ya varios meses, sino que puede cerrarse nuevamente con fuerza inusitada.

Es cierto

Nadie puede negar que la noticia que con tanto énfasis se dio a conocer , es más que auspiciosa y marca el comienzo de un proyecto que desde hace muchos años forma parte de un reclamo de la sociedad. Necio sería negarlo o en todo caso olvidar de mencionar este punto.
 
También es cierto que, cuando el proyecto esté concretado, quizá la atención sanitaria en el distrito  mejore sustancialmente habida cuenta de la relevancia del nuevo centro de salud que se promete licitar a mediados del próximo mes. La finalización de dicha obra demandará un tiempo más que prudencial, pero reclamar celeridad en estos casos es solo para “la contra” o los ansiosos. 

Nubarrones

Más allá de la alegría tras el anuncio, lo cierto es que el “Capitán Seba” deberá seguir aferrado con todas sus fuerzas al timón del barco que desde hace seis años conduce, tratando de sortear una tormenta que, al parecer, salvo ese inesperado rayo de luz, lo tiene a mal traer opacando así la momentánea felicidad del primer mandamás naútico.
  Sucede que en los próximos días el “Skipper” sabrá s
i cuenta o no con los votos necesarios para acceder a los fondos que necesita para pagar los sueldos y el aguinaldo de la tripulación,   porque con las monedas y joyas que cuenta en su navió no alcanza, según le informó el marinero que se encarga de los números de a bordo.
 De no
ser así —cosa que muchos dudan, ya que habitualmente su poder de negociación y el de sus contramaestres es una llave que logra abrir puertas que algunos pensaban infranqueables-, el Capitán se arriesga a afrontar un motín a bordo, más allá de que buena parte de la tripulación pertenece a su misma escuela naval y entre cadetes del  mismo liceo dificil que se lancen al mar.
 
Sin embargo, algunos oficiales procedentes de otras academias y con voto propio que cumplen funciones lejos del puesto de mando del capitán ya levantaron su voz en contra del pedido oficial que establece la solicitud de un descubierto bancario para hacer frente a estos gastos.  Habrá que esperar unas pocas millas náuticas para saber cómo se resuelve el tema.
 
Otro frente de tormenta que acompaña al navío en cuestión es el vinculado a los temas de inseguridad que se registran en los mares bajo su custodia y que, a pesar de las reuniones y promesas lanzadas en más de una oportunidad, siguen dando que hablar en cubierta, ya que las tropelías de piratas de origen local o foráneo, están al orden del día.
 En este punto cabe recordar que, como dijo
el sociólogo y economista alemán, Max Weber, “el Estado es la institución que ostenta el monopolio legítimo de la fuerza”  y si este lo abandona, otro ocupa ese poder.
 
A esto se suma que, al llegar a destino los pasajeros se encuentran con un puerto con calles y veredas en muy mal estado, poca iluminación y basura por doquier; cosa que —justo es decirlo— también es responsabilidad de más de un pasajero que, por lo visto, es poco amigo del orden y la limpieza. 

Grande olas
 
 
Como era de esperar, la noticia propagada oficialmente con bombos y platillos por cuanto medio estuvo a su alcance disparó un sinfín de comentarios y especulaciones al respecto.
 
Quienes están más que contentos con la conducción del navío de la mano de El Capitán Seba, no dudaron en felicitarlo y destacar su “tenacidad para lograr un objetivo tan preciado. Más aún cuando el propio Comandante se ocupó en destacar la importancia que la salud reviste para su mando.
 Lamentablemente el patrón del buque
olvidó mencionar algunos cuestionamientos que a diario reproducen los pasajertos del barco a través de las redes sociales y que tienen como epicentro tanto la guardia del hospital como el recientemente inaugurado centro de salud sobre la cubierta 40, lugares en donde los profesionales de la salud hacen, según sus propios dichos, “lo que podemos con lo que tenemos”. Tampoco recordó que arreglar un tomógrafo demandó casi un año de gestión y que ahora, para sostener el Caps de Otamendi, se lanzó —con aval oficial— un bono contribución. Seguramente estos olvidos  fueron provocados por el golpe de grandes olas contra la fragata que dirige.
 
Más allá de esto, lo cierto es que el Skipper sigue aferrado al timón contando los días que faltan para llegar a buen puerto y entregar su mando.
 
Por su parte aquellos que lo critican no dudaron en descargar artillería pesada contra el ya vapuleado navió afirmando que el mismo se encuentra en tal frágil condición de flotabilida y navegación por la impericia del capitán y la hoja de ruta marcada hace 20 años por la escuela náutica a la cual adhiere.
 
Así las cosas, los pasajeros del barco deberan tener paciencia para saber si el haz que iluminó al capitán seguirá brillando sirviéndole de guía o si fue apenas  un destello sobre un mar embravecido en medio de la noche ártica.

D.R