LOS INDICADORES DE “LA MICRO” QUE PREOCUPAN AL GOBIERNO
Ventas en supermercados mayoristas y shoppings, mostraron caídas o estancamiento en los últimos datos disponibles
En los últimos días se publicaron cinco datos que encienderon luces de alarma en el Gobierno de Javier Milei. Los mismos provienen de distintas fuentes —el INDEC, la Universidad Torcuato Di Tella y el sector privado—, pero convergen en un mismo diagnóstico: el consumo masivo sigue sin mostrar recuperación.
Los números más recientes de ventas en autoservicios mayoristas y centros de compras reflejan caídas interanuales en febrero, con bajas de 3,1%, 1,2% y 2,1%, respectivamente. Si bien en el caso de los supermercados se registra una variación mensual levemente positiva, el balance general sigue siendo contractivo y evidencia que persiste la caída en estos indicadores en 2026.
En el caso de los supermercados, la caída interanual se explica por un retroceso en productos de consumo masivo, especialmente alimentos y bebidas.
En los autoservicios mayoristas, la baja interanual fue de 1,2%. Sin embargo, el acumulado del primer bimestre muestra una variación apenas positiva de 0,1%, lo que sugiere una dinámica más cercana al estancamiento que a una caída pronunciada. La mejora de 0,5% en la serie tendencia-ciclo refuerza esa lectura.
Por su parte, los centros de compras reflejan una contracción de 2,1% interanual en febrero y una caída de 1,8% frente a enero en la medición desestacionalizada.
A esto se suma el deterioro en las expectativas. El Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella cayó 5,7% en abril y acumuló su tercera baja mensual consecutiva. En la comparación interanual, el descenso supera el 10%, lo que confirma un clima de mayor cautela entre los hogares.
La caída del indicador fue generalizada en todas las regiones del país, aunque más marcada en el Interior (-10,57%), seguido por la Ciudad de Buenos Aires (-6,69%) y el Gran Buenos Aires (-1,53%). A nivel socioeconómico, el ajuste golpea con mayor intensidad a los hogares de menores ingresos, que registraron una caída mensual de 12,6%, muy por encima del descenso observado en los segmentos de mayores recursos.
En la evolución de los subíndices del ICC, el componente de bienes durables e inmuebles cayó 9,5% en abril, mientras que la evaluación de la situación macroeconómica retrocedió 4,3%.
En la misma línea, el Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio registró en marzo una caída interanual de 1,3% y una baja mensual de 0,5%, luego de un febrero en alza.
La heterogeneidad también aparece en el relevamiento de las ventas minoristas pyme. Según CAME, cinco de los siete rubros medidos mostraron caídas interanuales en marzo. Las bajas más pronunciadas se registraron en perfumería (-9,8%) y en bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-8,3%), sectores asociados al consumo postergable. También retrocedieron alimentos y bebidas (-0,9%).
En contraste, dos rubros lograron crecer: ferretería y materiales eléctricos y de la construcción (+2%) y farmacia (+1,1%), a esto se suma un informe de la consultora NielsenIQ mostró un crecimiento del consumo masivo de 1,5% interanual, impulsado principalmente por alimentos (+2,2%) y bebidas (+2,4%), con un fuerte aporte de categorías como golosinas.
Sin embargo, incluso dentro de ese informe se observan contrastes: los rubros de cuidado personal y limpieza registraron una contracción de 2,3%.
Info: ME – redacción