REALIDAD PARALELA
Todo hay que decirlo.
Nadie en su sano juicio puede pedir que un intendente municipal a la hora de realizar un informe de gestión se pegue tiros en los pies. Tampoco se puede esperar que se inmole ante las cámaras dando cuenta de su propia incapacidad y la de los integrantes de su equipo de gobierno para solucionar muchos de los problemas cotidianos y menos aún que brinde dicho discurso utilizando un short dejando así expuesto el silicio que usa en su pierna para flagelarse cada día luego de no cumplir con lo prometido. Claro que no!!.
Lo que sí se puede pedir es que al menos no piense que la totalidad de los habitantes de su distrito padece de amnesia, no conoce la realidad que atraviesa a diario o están dispuestos a aceptar una catarata de afirmaciones sin al menos levantar su voz de queja y asombro ante semejante cantidad de olvidos y afirmaciones prácticamente incontrastables no por su veracidad, sino por falta de datos concretos.
Durante más de una hora, siguiendo la misma línea del gobierno provincial -al cual el jefe municipal intenta acercarse a como dé lugar más allá que, según afirman desde el propio MDF, la confianza en el mismo no es absoluta- el mandamás local utilizó el ya vetusto, agotado y cansador argumento de “ah pero Milei…” para dar cuenta de la imposibilidad de llevar adelante cuestiones que le son propias.
Así las cosas, lo que el titular del sillón más importante del palacio municipal consideró logros de su gestión fueron presentados como acciones propias ejecutadas de la mano del gobierno provincial al cual acude a cada paso del camino. Ahora bien, a la hora de hablar de lo que no se “pudió”, inexorablemente la responsabilidad recayó sobre las espaldas del gobierno nacional.
Novedad
Ianantuony aseguró ayer que el municipio destina el 50 por ciento de su presupuesto al área de salud, cosa que llamó la atención de propios y extraños ya que desde hace ya varios años se indica que el 70 por ciento del cálculo de gastos corresponde a sueldos, cosa que nunca fue desmentida oficialmente.
Otra cuestión a la que hizo mención el intendente y que ya es un latiguillo oficial, es al aumento de la cantidad de personas que concurren al hospital en busca de asistencia médica en virtud de haber abandonado su prepaga habida cuenta de la crisis económica, la caída en el empleo y demás consecuencias de las políticas que implementa el gobierno nacional.
Lo que también es cierto es que el Ejecutivo no dio a conocer en qué medida esa situación se refleja en la localidad, es decir, cuántas personas perdieron sus empleos y por consiguiente su obra social, o cuántos debieron ajustar el cinturón en este rubro. Es más, el ex concejal Julián Pagliardini el año pasado salió al cruce de esta información datos en mano y nadie del oficialismo expuso lo contario.
Al igual que el gobernador Kicillof en su discurso ante la Asamblea Legislativa el intendente Ianantuony olvidó o prefirió no mencionar la cantidad de afiliados a IOMA que concurren al hospital local debido a la desastrosa situación por la que atraviesa la obra social provincial a la cual pertenecen de forma compulsiva miles de empleados provinciales que, según afirman, deben pasar las de Caín a la hora de lograr algún servicio médico más allá de una simple consulta.
Además, Ianantuony - quien en más de una oportunidad se mostró más que satisfecho con su alocución- anunció la compra de los materiales necesarios para el arreglo del tomógrafo del hospital municipal. En ese sentido dijo que esto demandó un desembolso de $ 75 millones provenientes del estacionamiento medido (2025/26) , cosa que obviamente fue recibida con fuertes aplausos por los presentes y seguramente con beneplácito por todos los habitantes del distrito.
Ahora bien, si tal como afirman desde la oposición el tomógrafo no funciona desde hace 8 meses y según indicó el titular del Ejecutivo el arreglo cuesta $ 75 millones (exactamente $76.650.000); la pregunta que muchos se hacen es por qué una comuna que en 2025 contó con un presupuesto de $ 30.000 millones no pudo en su momento hacer frente a una erogación de $ 76 millones y tuvo que esperar 8 meses con lo que esto implica para la salud de la población?
Si se pasan estas cifras a dólares - ya que se trata de materiales importados-, resulta que el presupuesto municipal del año pasado fue de unos u$s 20 millones (a razón de $ 1500 pesos por dólar) y la reparación costaba unos u$s 50 mil, es decir, menos del 0,3% del presupuesto. Es más, están quienes se preguntaron ayer por qué el municipio no pidió ayuda al gobierno provincial -y si lo hizo- por qué no obtuvo una rápida respuesta positiva para solucionar el tema, más aún tratándose de una gestión donde la presencia del Estado se menciona cada vez que hay oportunidad y tal como dijo el gobernador “la provincia no abandona” el sistema sanitario tal cual lo hace "el gobierno nacional".
Amnesia selectiva?
En su discurso Ianantuony hizo mención a lo que ocurre en otros municipios donde la recaudación cayó estrepitosamente debido a la crisis económica nacional. Lo que no dijo es que –por más que lo niegue o se lo maquille - hace mucho tiempo que el 60 por ciento de los contribuyentes de Gral. Alvarado no paga las tasas y del 40% que sí las pagas, el 80% son no residentes. Tampoco dijo que la comuna no sabe quién es quién a la hora de hablar de morosos, ni los motivos por los cuales la gente no paga sus tributos, más allá de la consabida crisis económica nacional. Mucho menos hizo referencia a que un contribuyente debe $ 512 millones y según un documento interno de la comuna este jamás fue intimado porque la oficina correspondiente no tenía idea de esa situación. Claro está, que una vez que el tema tomó estado público rápidamente se recomendó la “aprobación inmediata” de una poco clara oferta de pago del deudor.
En cuanto al acceso a la vivienda, el mandamás municipal anunció la finalización de 16 casas del plan del bario Aeroparque, las cuales debían haber sido finalizadas y entregadas hace años. Nada dijo del plan 25 viviendas lanzado por el gobierno provincial en el mismo lugar abandonado a poco de empezar, hace más de dos años. También anunció nuevamente la finalización de algunas viviendas del barrio El Corralón “que el gobierno nacional abandonó” cuidándose de indicar que esa fue una promesa de campaña cuando tanto él como Kicillof buscaban la reelección y Sergio Massa quería ser presidente. Además omitió señalar que dicho plan debía estar finalizado antes de la asunción del nuevo gobierno .
A lo largo de su alocución la preocupación por la cuestión social y los derechos de los vecinos estuvieron a la orden del día. Ianantuony jamás mencionó obligación alguna, quizá por no poder cumplir con muchas que le son propias por el cargo que ocupa, por caso respetar las ordenanzas.
Sucede que sin ponerse colorado, el jefe municipal indicó que los dineros obtenidos por el cobro del estacionamiento medido en la temporada 2024/25 fueron utilizados para otras cuestiones, por tal motivo es que no habría entregado en tiempo y forma tal como establece la ordenanza en cuestión el 50 por ciento de lo recaudado al Instituto Mixto de Turismo. Muchos menos se informó el monto y el destino de esos fondos, todo esto amparado en las necesidades del momento.
En principio esta cuestión puede parecer entendible; sin embargo el problema es que una ordenanza es una norma legal que la Legislatura municipal sanciona y el propio Ejecutivo convalida a través de su promulgación, a partir de lo cual es de cumplimiento obligatorio.
Alguien debería explicar entonces con qué autoridad moral el municipio va a multar a un contribuyente que no cumple con tal o cual ordenanza si el propio Ejecutivo, en este caso el intendente, decide hacer oídos sordos a las mismas según el caso.
Alguien debería explicarle a los contribuyentes bajo qué argumento un inspector municipal labrará un acta de infracción a partir de hoy, siendo que ayer el propio Ianantuony admitió no haber cumplido con una norma legal vigente en el propio municipio que conduce.
Haz lo que yo digo, pero…..
Transparencia
A lo largo de su informe el intendente mencionó una decena de planes de distinta índole destinados a brindar mayores posibilidades de progreso, estudio, bienestar, diversión y capacitación entre otros temas, los cuales en principio resultan casi imposible de verificar su efectivo desarrollo, cumplimiento y cantidad de asistentes, ya que a pesar de jactarse de la transparencia con la que se maneja la cosa pública municipal, el Ejecutivo local no brinda informe público al respecto .
Tan delicado es el tema de la transparencia y el acceso a la información pública, que una concejal de la oposición tuvo que recurrir a un recurso de amparo judicial para tener acceso a una serie de expedientes de dominio púbico.
Es verdad aunque Ud. no lo crea.
Es cierto que según la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera (ASAP) a mediados del año pasado la comuna se ubicó entre los primeros lugares referidos al estricto cumplimiento de “transparencia fiscal y presupuestaria”; cosa que llamó la atención de más de uno que sigue el devenir de la cosa pública ya que pocos meses antes la comuna se ubicaba en los últimos lugares. Esto hizo que más de un edil opositor dejara entrever sus sospechas respecto a esta situación indicando que el cambio de calificación se produjo luego que la comuna adhiriera a ciertos convenios con dicha asociación.
Poco serio
Así las cosas, una vez más se decidió manosear la realidad para acomodarla a las necesidades de quien la presenta, obviando cuestiones que pueden verse con solo dar dos pasos más allá del casco céntrico, por caso, micro basurales, calles prácticamente intransitables, un natatorio destruido sin que nadie explique cómo en épocas bonanza y sin motosierra libertaria en vigencis llegó a tal estado de abandono, ordenanzas que no se cumplen, un parque industrial que es solo un descampado alambrado donde se hacen anuncios que luego caen en el olvido y de lo que nada se explica, como la industria láctea que se iba a instalar allí, problemas de seguridad a la vuelta de la esquina a punto tal que se robaron un micro bajo la narices de la secretaría de Seguridad y la Central de Monitoreo que tanto se pondera y muchas otras cuestiones que se intenta barrer bajo la alfombra, pensando quizás que gran parte de la ciudadanía no conoce la realidad en la que vive o cree a pie juntillas el relato oficial.
Tomar como propios los aciertos y como ajenos las faltas solo hace mella en aquellos que con toda honestidad acompañan las políticas oficiales por creer en ellas o por beneficiarse directamente de las mismas, pero no cala en el inconsciente colectivo general cada vez más ducho en detectar maniobras de este tipo no importa de donde provengan.
Cuando se está en presencia de casos así no se puede más que recordar el texto que según se afirma figuró en la lápida del Cardenal Richelieu (1585-1642) que rezaba: Aquí yace el hombre que hizo mucho bien y mucho mal. Cuando hizo el bien lo hizo mal y cuando hizo el mal lo hizo bien”.
Finalmente debe quedar en claro que quien suscribe no intenta con estas líneas defender a gobierno alguno, sino dejar en claro que lo que está mal o bien lo está, no importa quien lo haga.
D.R