REALIDAD PARALELA

REALIDAD PARALELA
sebastián Ianantuony, intendente de Gral. Alvarado (foto: gentileza MGA))

 Si alguien que no vive  en General Alvarado y no conoce la realidad  por la que atraviesa  a diario el distrito escuchó el informe de gestión realizado  por el intendente Sebastián Ianantuony (UxP) durante la apertura de  las sesiones ordinarias del corriente año, seguramente ya hizo las maletas para mudarse de forma inmediata a la ciudad de las mil maravillas.  Otra posibilidad,  es que haya pensado que se trataba de una reseña en español del Happy City Index, el instituto con sede en Londres  que  mide la capacidad de las ciudades de brindar bienestar y felicidad a sus habitantes dando cuenta de lo que ocurre en Copenhague, Dinamarca,  ciudad elegida como la más feliz del mundo en 2025.
Todo hay que decirlo.
Nadie en su sano juicio puede pedir que un intendente municipal a la hora de realizar un informe de gestión se pegue tiros en los pies. Tampoco se puede esperar que se inmole ante las cámaras dando cuenta de su propia incapacidad y la de los integrantes de su equipo de gobierno para solucionar muchos de los problemas cotidianos y menos aún  que brinde dicho discurso utilizando un short dejando así expuesto el silicio que usa  en su pierna para flagelarse cada día luego de no cumplir con lo prometido. Claro que no!!. 
Lo que sí se puede pedir es que al menos  no piense que la totalidad de los habitantes de su distrito padece de amnesia, no conoce la realidad que atraviesa a diario o están dispuestos a aceptar una catarata de afirmaciones sin al menos levantar su voz de queja y asombro ante semejante cantidad de  olvidos y afirmaciones prácticamente incontrastables no por su veracidad, sino por falta de datos concretos.
Durante más de una hora, siguiendo la misma línea del gobierno provincial  -al cual el jefe municipal intenta acercarse a como dé lugar más allá que, según afirman desde el propio MDF, la confianza en el mismo no es absoluta-  el mandamás local utilizó el ya vetusto, agotado y cansador argumento de   “ah pero Milei…” para dar cuenta de la  imposibilidad de llevar adelante cuestiones que le son propias.
Así las cosas, lo que el  titular del sillón más importante del palacio municipal consideró logros de su gestión fueron presentados como acciones propias ejecutadas de la mano  del gobierno provincial al cual acude a cada paso del camino. Ahora bien, a la hora de hablar de lo que no se “pudió”,  inexorablemente la responsabilidad  recayó sobre las espaldas del gobierno  nacional.

Novedad

Ianantuony aseguró ayer que el municipio destina el 50 por ciento de su  presupuesto al área de salud, cosa que llamó la atención de propios y extraños ya que desde hace ya varios años se indica que el 70 por ciento del cálculo de gastos corresponde a sueldos, cosa que nunca fue desmentida oficialmente.
Otra cuestión a la que hizo mención el intendente y que ya es un latiguillo oficial, es al aumento de la cantidad de  personas que concurren al hospital en busca de asistencia médica en virtud de haber abandonado  su prepaga habida cuenta de la crisis económica, la caída en el empleo y demás  consecuencias de las políticas que implementa el gobierno nacional.
En este caso hay que decir que seguramente existe un porcentaje de la población que efectivamente haya tenido que suspender la prepaga o bajar el nivel de prestaciones de su plan.  Negarlo sería de necios o   intentar modificar  la realidad en beneficio del propio relato,  cosa para la cual ya hay expertos en el tema. Verdad?
Lo que también es cierto es que el Ejecutivo no dio a conocer en qué medida esa situación se refleja en la localidad, es decir, cuántas personas perdieron sus empleos y por consiguiente su obra social, o cuántos debieron ajustar el cinturón en este rubro.  Es más,  el ex concejal Julián Pagliardini  el año pasado salió al cruce de esta información datos en mano y nadie del oficialismo expuso lo contario.
Al igual que el gobernador Kicillof en su discurso ante la Asamblea Legislativa el intendente Ianantuony olvidó o prefirió no mencionar  la cantidad de afiliados a IOMA que concurren  al hospital local  debido a la  desastrosa situación por la que atraviesa la obra social provincial a la cual pertenecen de forma compulsiva miles de empleados provinciales que, según afirman,  deben pasar las de Caín a la hora de  lograr algún servicio médico más allá de  una simple consulta.
Además,   Ianantuony  - quien en más de una oportunidad se mostró más que satisfecho con su alocución- anunció la compra de los materiales necesarios para el arreglo del tomógrafo del hospital  municipal. En ese sentido dijo que esto demandó un desembolso de $ 75 millones provenientes  del estacionamiento medido (2025/26) , cosa que obviamente fue recibida con  fuertes aplausos por los presentes y seguramente con beneplácito por todos los habitantes del distrito.
Ahora bien,  si tal como afirman desde la oposición el tomógrafo no funciona desde hace 8 meses y según indicó el titular del  Ejecutivo el arreglo cuesta  $ 75 millones (exactamente $76.650.000); la pregunta que muchos se hacen  es  por qué una comuna que en 2025 contó con un presupuesto de $ 30.000 millones no pudo en su momento hacer frente a  una erogación de  $ 76 millones  y tuvo que esperar 8 meses con lo que esto implica para la salud de la población?
Si se pasan estas cifras a dólares - ya que se trata de materiales importados-,  resulta que el presupuesto municipal del año pasado fue de unos u$s 20 millones (a  razón de $ 1500 pesos por dólar) y la reparación costaba unos u$s 50 mil, es decir,  menos  del 0,3% del presupuesto.   Es más,  están quienes se preguntaron ayer por qué el  municipio no pidió ayuda al gobierno provincial -y si lo hizo-  por qué no obtuvo una rápida respuesta positiva para solucionar el tema, más aún tratándose de  una  gestión donde la presencia del Estado se menciona cada vez que hay oportunidad y tal como dijo el gobernador  “la provincia no abandona” el sistema sanitario tal cual lo hace "el gobierno nacional".   

Amnesia selectiva?

En su discurso Ianantuony hizo mención a lo que ocurre en otros municipios donde la recaudación cayó estrepitosamente debido a la crisis económica nacional. Lo que no dijo es que –por más que lo niegue o se lo maquille - hace mucho tiempo que  el 60 por ciento de los contribuyentes  de Gral. Alvarado no paga las tasas y del 40% que sí las pagas, el 80%  son no residentes. Tampoco dijo que la comuna no sabe quién es quién a la hora de hablar de morosos, ni los motivos  por los cuales la gente no paga sus tributos, más allá de la consabida crisis económica nacional. Mucho menos hizo referencia a que un contribuyente debe $  512 millones y según un documento interno de la comuna este jamás fue intimado porque la oficina correspondiente no tenía idea de esa situación. Claro está,  que una vez que el tema tomó estado público rápidamente se recomendó la “aprobación inmediata” de una poco clara oferta de pago del deudor.
En cuanto al acceso a la vivienda, el mandamás municipal anunció la finalización  de 16 casas del  plan del bario Aeroparque, las cuales debían haber sido finalizadas y entregadas hace años. Nada dijo del plan 25 viviendas lanzado por el gobierno provincial en el mismo lugar  abandonado a poco de empezar, hace más de dos años. También anunció nuevamente la finalización de algunas viviendas del barrio El Corralón “que el gobierno nacional abandonó” cuidándose de  indicar que esa fue una promesa de campaña cuando tanto él como Kicillof buscaban la reelección y Sergio Massa quería ser presidente. Además omitió señalar que dicho plan debía estar finalizado antes de la asunción del nuevo gobierno .
A lo largo de su alocución la preocupación por la cuestión social y los derechos de los vecinos estuvieron a la orden del día. Ianantuony jamás mencionó obligación alguna, quizá por no poder cumplir  con muchas que le son propias por el cargo que ocupa, por caso respetar las ordenanzas.
Sucede que  sin ponerse colorado, el jefe municipal indicó  que los dineros obtenidos por el cobro del  estacionamiento medido en la temporada 2024/25 fueron utilizados para otras cuestiones, por tal motivo es que no habría entregado en tiempo y forma  tal como establece la ordenanza en cuestión el 50 por ciento de lo recaudado al Instituto Mixto de Turismo.  Muchos menos se informó el monto y el destino de esos fondos, todo esto amparado en las necesidades del momento.
En principio esta cuestión puede parecer entendible; sin embargo el problema es que una ordenanza es una norma legal que la Legislatura municipal sanciona y el propio Ejecutivo convalida a través de su promulgación, a partir de lo cual es de cumplimiento obligatorio.
Alguien debería explicar entonces con qué autoridad moral el municipio va a  multar a un contribuyente que no cumple con tal o cual  ordenanza si el propio Ejecutivo, en este caso el intendente, decide  hacer oídos sordos a las mismas según el caso.
Alguien debería explicarle a los contribuyentes  bajo qué argumento un inspector municipal labrará un acta de infracción  a partir de hoy,  siendo que ayer el propio Ianantuony admitió no haber cumplido con una norma legal vigente en el propio municipio que conduce.
 Haz lo que yo digo, pero…..

Transparencia

A lo largo de su informe el intendente mencionó  una decena de planes de distinta índole destinados a brindar mayores posibilidades de progreso, estudio, bienestar,  diversión y capacitación  entre otros temas, los cuales en principio resultan casi imposible de verificar su efectivo desarrollo, cumplimiento y cantidad de  asistentes,  ya que a pesar de jactarse de la transparencia con la que se maneja la cosa pública municipal, el Ejecutivo local no brinda informe público al respecto .
Tan delicado es el tema de la transparencia y  el acceso a la información pública, que una concejal de la oposición tuvo que recurrir a un recurso de amparo judicial para tener acceso a una serie de expedientes de dominio púbico.
Es verdad aunque Ud. no lo crea.
Es cierto que según la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera (ASAP)  a mediados del año pasado la comuna se ubicó entre los primeros lugares  referidos al estricto cumplimiento de “transparencia fiscal y presupuestaria”;  cosa que llamó la atención  de más de uno que sigue el devenir de la cosa pública ya que pocos  meses antes  la comuna se ubicaba en los últimos lugares. Esto  hizo que más de un edil opositor dejara entrever sus  sospechas respecto a esta situación indicando que el cambio de calificación se produjo luego que la comuna adhiriera a ciertos convenios con dicha asociación.

Poco serio

Así las cosas,  una vez más se decidió manosear la realidad para acomodarla a las necesidades de quien la presenta, obviando cuestiones que pueden verse con solo dar dos pasos más allá del casco céntrico, por caso,  micro basurales, calles prácticamente intransitables, un natatorio destruido sin que nadie explique cómo en épocas  bonanza y sin motosierra libertaria en vigencis llegó a tal  estado de abandono, ordenanzas que no se cumplen,  un parque industrial que es solo un  descampado alambrado donde se hacen anuncios que luego  caen en el olvido y de lo que nada se explica,  como  la industria  láctea que se iba a instalar allí,  problemas de seguridad a la vuelta de la esquina a punto tal que se robaron un micro bajo la narices de la secretaría de Seguridad y la Central de Monitoreo que tanto se pondera y muchas otras cuestiones que se intenta barrer bajo la alfombra, pensando quizás que gran parte de la ciudadanía  no conoce la realidad en la que vive o cree a pie juntillas el relato oficial.
 Tomar como propios los aciertos y como ajenos las faltas  solo hace mella en aquellos que con toda honestidad acompañan las políticas oficiales por creer en ellas o por beneficiarse  directamente de las mismas, pero no cala en el inconsciente colectivo  general cada vez más ducho en detectar maniobras de este tipo no importa de donde provengan.
Cuando se está en presencia de casos así no se  puede más que recordar el texto que según se afirma figuró en la lápida del Cardenal Richelieu  (1585-1642) que rezaba:  Aquí yace el hombre que hizo mucho bien y mucho mal. Cuando hizo el bien lo hizo mal y cuando hizo el mal lo hizo bien”.
Finalmente debe quedar en claro que quien suscribe no intenta con estas líneas defender a gobierno alguno, sino dejar en claro que lo que  está mal o bien lo está, no importa quien lo haga.

D.R