IANANTUONY SACA PROVECHO DE UNA OPOSICIÓN FRAGMENTADA
Sin mucho esfuerzo y prácticamente nada rutilante que exhibir, el intendente Sebastián Ianantuony (PJ ) “hace la plancha” en aguas relativamente calmas mientras intenta mostrar su “músculo político”; cosa que sin lugar a dudas no crece debido a las horas emde entrenamiento en el “gimnasio de la gestión” , sino más bien por las vitaminas que le aporta la situación por la que atraviesa la oposición.
Sucede que si bien los integrantes de los distintos bloques no peronistas que componen el Deliberante local no comulgan en líneas generales con el oficialismo, al parecer no encuentran un camino común que permita hacer frente de forma contundente a lo que muchos entienden son errores garrafales del Ejecutivo local.
Si bien cuando se consulta a los miembros de la oposición en líneas generales todos están de acuerdo en que el “desprestigio del gobierno local es muy grande”, lo cierto es que a la hora de llevar adelante acciones que le permitan capitalizar esa idea, las diferencias de criterios hacen lo suyo.
Dicho en buen romance: la desconfianza existente entre los integrantes de los bloques opositores beneficia a Ianantuony que desde el tercer piso del palacio municipal mira la escena con cierto regocijo.
A la mesa !!
Así las cosas, hay quienes afirman que hace tiempo que algunos integrantes de la oposición perciben cierta debilidad manifiesta del gobierno de Ianantuony, cosa que al parecer hizo que las papilas gustativas de más de un político vernáculo se despierten de forma acelerada generando una irrefrenable necesidad de saborear un plato llamado “Intendencia 2027” que aún está crudo, más allá de que algunos ya esten sentados a la mesa con los cubiertos en la mano y la servilleta al cuello.
La mirada del plato princpal varía según en qué lugar de la mesa se sienta cada bloque opositor, pero todos tienen algo que decir respecto al “menú municipal”, que prtetenden modificar a su gusto.
Están aquellos que si bien reconocen el desgaste existente en la gestión oficialista afirman que “estamos para construir, pero no decimos que sí a todo” , cosa que los llevó a mostrar una posición un tanto más distanciada del Ejecutivo de la que venían teniendo hasta comienzos de dicembre del año pasado. Cosa que para algunos fue una sopresa y para otros no, habida cuenta del próximo año electoral y de los gustos culinarios de los mentores de dicho espacio.
Por otro lado, están los comensales que aseguran que el menú que sirve la comuna es “incomible” razón por la cual no solo no aceptan plato alguno, sino que están decididos a cambiar al dueño del restó, al cocinero, a los mozos y hasta al bachero, sin más. Mientras espera el momento, hacen lo posible por sacarle clientela al restó oficial con propuestas que para algunos tienen más de marketing que de cocina de autor.
En medio de estos dos sectores hay un tercero, justamente integrado por tres comensales, que si bien comparten una misma mesa, al parecer lo hacen porque no hay otra donde sentarse.
En este caso lo raro es que muchas veces sienten gusto por los mismos platos, pero últimamente algunas deciones a la hora de aprobar el menú por parte de uno de los integrantes del trío en cuestioón habría provocado intensos dolores estomacales a los otros dos, que dicho sea de paso parece que caminan juntos; pero no van de la mano ni por la misma vereda.
Sin nuevas recetas
Quienes están más cerca del intendente Ianantuony afirman que si bien esta suerte de dispersión de la oposición beneficia al Ejecutivo municipal, dándole cierto changúin, al menos en cuestiones vinculadas a la rosca política, lo cierto es que las preocupaciones del mandamás local por estas horas pasan sin lugar a dudas por la crisis financiera que enfrenta la comuna que dirige desde hace seis años; donde no solo los números no cierran por ningún lado, sino que para colmo el chef principal y su grupo de colaboradres al parecer no conocen nuevas recetas para cambiar un menú que actualmente no da resultados.
D.R