NACIÓN VS PROVINCIA: LA PELEA POR LOS HOSPITALES QUE NADIE QUIERE PAGAR
El gobierno del presidente Milei le reclama a Kicillof $ 630 millones por el funcionamiento de hospitales de alta complejidad. Por su parte el gobernador juntó a la tropa de intendentes aliados y salió con un reclamo propio: una deuda de $220 millones vinculada a comedores escolares.
El miércoles se repitió un ritual conocido en la política argentina: mientras un funcionario nacional disparaba contra la provincia de Buenos Aires desde el recinto del Congreso, en las puertas de un ministerio porteño un grupo de intendentes bonaerenses cercanos al gobernador Kicillof respondía con su propio reclamo. Dos actos simultáneos, un mismo guión: el de los reclamos cruzados entre La Libertad Avanza y el peronismo que gobierna el principal distrito del país.
Manuel Adorni aprovechó su informe semestral ante la Cámara de Diputados -luego un forzado silencio tras el escándalo que gira en torno a sus viajes y su patrimonio— para colocar sobre la mesa un dato que el oficialismo considera políticamente útil: la provincia de Buenos Aires habría dejado de financiar su parte en cinco hospitales de gestión compartida con la Nación, acumulando una deuda que asciende, según el Gobierno nacional, a 630.635 millones de pesos.
Los centros en cuestión pertenecen al Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad (SAMIC) y son hospitales de alta complejidad cuyo financiamiento comparten el Estado nacional y las provincias.
En teoría, debe ser un esquema de corresponsabilidad. En la práctica, según el oficialismo, una carga que hoy recaería en solitario sobre las arcas federales.
Según el jefe de Gabinete el Hospital Cuenca Alta, en Cañuelas, acumula una deuda de 104.263 millones de pesos. El René Favaloro, en Rafael Castillo, debe 61.174 millones. El Presidente Néstor Kirchner, en Gregorio de Laferrere, registra un saldo pendiente de 9.099 millones. El Hospital Bicentenario de Esteban Echeverría suma otros 59.465 millones. Pero el caso más resonante es el del Hospital El Cruce, en Florencio Varela: allí la deuda provincial trepa a 396.631 millones de pesos, casi dos tercios del total reclamado.
¿Hipocresía K o relato oficialista?
Todo esto sirvió para que Adorni dijera: “ Vaya hipocresía la del 'Estado presente' que, en este caso, parece no estar tan presente para los bonaerenses”. La alusión era directa: el MDF/kirchnerismo, que levanta la bandera del rol activo del Estado, estaría, según esta lectura, desfinanciando hospitales públicos en su propio territorio, esmerilando así la figura del gobernador con aspiraciones presidenciales.
Y por casa ?
Mientras Adorni exponía en el Congreso, a pocas cuadras de distancia un grupo de intendentes peronistas y el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, se plantaban frente al Ministerio de Capital Humano. Su reclamo: una deuda de más de 220 millones de pesos que la Nación mantendría con los programas de asistencia alimentaria y los comedores escolares de la provincia.
Ningún funcionario los recibió. Desde la puerta del ministerio que conduce Sandra Pettovello, la comitiva se trasladó luego a la sede de la Federación Argentina de Municipios para reunirse con el propio Kicillof.
Allí Kicillof dijo que: “El Gobierno nacional no puede hacerse más el distraído: al mismo tiempo que provoca una crisis económica muy profunda, recorta presupuestos en asistencia alimentaria y otras áreas muy sensibles”.
Para el gobernador la lógica del Gobierno nacional responde a un “plan” deliberado: trasladar el costo político y financiero de sus políticas de ajuste hacia las provincias y los municipios, que quedan expuestos ante sus vecinos sin recursos para responder.
Así las cosas, mientras la Nación dice que la Provincia no paga los hospitales. , desde PBA se afirma que la Nación no financia los comedores. Ambas deudas son reales o, al menos, disputadas en términos técnicos, pero la pesar de esto la disputa parece estar más relacionada a la contrucción de caras al 2027 que a una cuestión financiera.
Info: P.S – redacción