La falta de fondos para hacer frente a los sueldos de junio y al medio aguinaldo es, sin lugar a dudas, un tema que preocupa a propios y extraños en la localidad. Esto es comprensible, habida cuenta de lo que significa no solo para los empleados municipales, sino para todos los contribuyentes del distrito, quienes ven como, con el correr del tiempo, la situación empeora sin solución de continuidad.
Para quienes siguen de cerca los vaivenes de la cosa pública, el problema radica en una deuda estructural que mantiene la comuna, de la cual será muy difícil salir si, a pesar de que el sistema no da resultados, se insiste en seguir el mismo camino.
Así las cosas, la salida que el Ejecutivo local encontró para hacer frente a sus obligaciones salariales fue la de «patear la pelota» al Deliberante, solicitando una autorización para girar en descubierto por un monto incierto, lo que a su vez demandaría el pago de intereses millonarios. Por su parte, los empleados municipales, en una rara interpretación de la responsabilidad que le cabe a cada uno de los actores, decidieron trasladar su queja al Concejo y cargar, en líneas generales, contra los ediles de la oposición, sin decir nada del papel que juega en todo esto el oficialismo, con el intendente Ianantuony a la cabeza.
La plata está
Quienes están acostumbrados a escarbar en las cuentas de la comuna afirmó hoy por la mañana que «la plata para pagar los aguinaldos está».
Según afirman, «si uno se fija en las cuentas del municipio, se puede ver que en el rubro Inversiones Temporarias hay $594 millones, con los cuales en menos de 24 horas se podrían pagar los aguinaldos».
Como era de esperar, la afirmación cayó como un balde de agua fría entre quienes buscan una alternativa financiera para hacer frente a tan delicada situación. Asimismo, el dato podría calmar los acalorados ánimos de los empleados que, con justa razón, reclaman el cobro de sus haberes.
Respecto a por qué oficialmente no se avanza en ese sentido, la fuente consultada afirmó: «El problema radica en que no solo no hay plata para los sueldos de junio, sino que no saben si la van a tener para los meses que vienen; por eso quieren la ordenanza del giro en descubierto que les permitiría salir del paso cada vez que lo necesiten».