GIRAR EN DESCUBIERTO, GOBERNAR EN EL DESCALABRO
Cuenta la historia que, en el siglo XVII, el rey Carlos I de Inglaterra era muy mal administrador: gobernaba sin previsión y gastaba lo poco o mucho que tenía sin más. Así fue como un día se quedó sin dinero, por lo que su majestad no podía pagar las deudas ni a los pajes de su reino.
Como no podía crear nuevos impuestos sin pedirle autorización, en lugar de reducir gastos o llevar adelante acciones para mejorar la situación, el rey convocó al Parlamento para que le aprobara recaudaciones y medidas extraordinarias.
Cuando los integrantes del mismo se negaron firmemente a firmarle “un cheque en blanco” sin reformas previas, el rey utilizó la desesperación de sus propias tropas para presionar a los parlamentarios. Instaló así la narrativa que rezaba que “él quería pagar, pero los parlamentarios no lo dejaban", trasladando una responsabilidad ejecutiva y de gestión a un órgano legislativo cuya verdadera función era controlar el gasto, no salvar las malas decisiones del gobernante.
Dicho en buen romance, el rey intentó transformar un rotundo fracaso de su administración en un conflicto político, obligando a otros a asumir un costo que no les correspondía.
Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia, ¿verdad?
Actualidad
Desde hace ya un largo tiempo, no pocos especialistas en los Public Affairs vernáculos vienen adelantando la delicada situación financiera de la municipalidad de General Alvarado. Esto, a su vez, se trasladó a ciertos reclamos de parte de algunos integrantes de la oposición que, preocupados por el futuro del distrito, exigían modificaciones y cambios fundamentales en el manejo de las cuentas públicas, a sabiendas de que más temprano que tarde la hecatombe tocaría la puerta de todos; en especial, de aquellos a quienes desde el oficialismo se dice representar por sobre todo lo demás.
Nada de esto pasó y, finalmente, el día tan temido llegó. Muy a su pesar, desde el Ejecutivo local tuvieron que repetir la frase que el presidente Milei pronunció al asumir: "No hay plata" (ni la va a haber).
Ante esta situación, y utilizando el artículo primero del manual kirchnerista que reza “la culpa siempre es del otro”, el intendente Sebastián Ianantuony, ni lerdo ni perezoso, replicó al rey Carlos I antes menckionado trasladó el problema al Deliberante local de la mano de algunos de sus acólitos y de la desesperación de varios empleados municipales que, lejos de analizar en profundidad el problema y determinar quién es el responsable del mismo, se lanzaron a por toda la oposición sin más.
La propuesta del intendente era sencilla: una autorización para girar en descubierto y poder así pagar los sueldos de aquí hasta nadie sabe cuándo. Es decir, el titular del sillón más importante del palacio municipal quería un cheque en blanco que le permitiera pedir $200, $800 o $1400 millones sin más preguntas.
Como era de esperar, los concejales de “la opo” pusieron el grito en el cielo, dando a conocer en principio su negativa ante tal situación. Esto derivó, una vez más, en que llamativamente más de medio centenar de empleados municipales cargaran contra ellos, pero no contra el oficialismo y menos aún contra el verdadero responsable de tal descalabro, lo que dio lugar a que muchos se pregunten cuál fue el origen de esta deliberada actuación.
Finamente, y luego de una serie de dimes y diretes, la UCR presentó una alternativa intermedia que le permite al Ejecutivo salir del paso; es decir, pagar los sueldos, en principio, de junio (después se verá), aunque todos saben que nadie dejará a los empleados municipales sin sus haberes. Quien diga lo contrario, miente.
En cuanto al medio aguinaldo, se descubrió que en una cuenta denominada “Inversiones...” el municipio contaba con más de $500 millones que podría haber usado en su momento para el pago en cuestión, descomprimiendo la tan delicada situación. Hasta el momento no hubo explicación oficial al respecto.
Así las cosas, Ianantuony quedó fuera de toda crítica de los embravecidos empleados municipales, quienes no dudaron en fustigar sin piedad a los concejales de la oposición, quienes fueron, en rigor de verdad, los que sacaron las papas del fuego. Tan es así que el Ejecutivo local elaboró un comunicado indicando que el pago se llevaría a cabo gracias al descubierto, pero nada dijo de que esto fue merced a la propuesta del radicalismo y al apoyo del resto de los bloques de la oposición, cosa que abre las puertas para que muchos piensen que, para algunos, Ética y Escrúpulos son dioses griegos.
Intereses
Lo que el Ejecutivo no solo no menciona, sino que trata de ocultar a como dé lugar, son los millonarios intereses que se deberán pagar cada vez que se utilice lo que dan en llamar “herramienta financiera”; es decir, el descubierto bancario.Según los especialistas en la mateeria etsos intereses no estaban previstos en las cuentas oficiales, por lo que para el pago de los mismos se deberán tocar los fondos destinados a otras partidas. Así, cualquiera puede suponer que se resentirán aún más los precarios servicios que por estos meses brinda la comuna.]
De esta forma los subditos del reino, ente los cuales están incluidos laquellos que ayer protagonizaron más de un hecho de violencia al menos verbal , también sufrirán en carne propia los avatares de una administración al menos deficiente mientras el rey asiste a cuanto evento se organice dentro o fuera de palacio, evitando así enfrentar el descontento de los habitantes del reino
D.R.