SUBSIDIOS: ZONA FRÍA PARA TODOS O SOLO PARA QUIENES LO NECESITAN?

El proyecto de modificación de la denominada zona fría abrió un intenso debate en la sociedad que tiene tantas aristas como consultas se realicen. A continuación algunas consideraciones, historia y preguntas sobre el tema.

SUBSIDIOS: ZONA FRÍA PARA TODOS O SOLO PARA QUIENES LO NECESITAN?

La Municipalidad de General Alvarado emitió un comunicado respecto a la modificación del régimen de zona fría que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados. En el mismo se indica que: “La medida impulsada por el Gobierno Nacional para dar de baja la compensación por Zona Fría es un golpe estructural al corazón de la economía de General Alvarado, que afecta tanto a quienes tienen gas natural como a quienes dependen de la garrafa”.
 
Según indica el parte oficial de la comuna —que obviamente expresa una visión del asunto que al parecer no es la misma que tiene la mayoría de los legisladores en la Cámara de Diputados que, como se dijo, ya dio media sanción a la iniciativa—, señala que: “Nuestra zona, en invierno, exige el doble de energía para calefaccionarse. Sin embargo, las nuevas disposiciones nacionales pretenden ignorar nuestra realidad climática: los usuarios de red (17.000 hogares) perderán el beneficio geográfico automático”.
Además, agrega que: “Deberán pagar boletas con aumentos de hasta el 100%, dejando los cargos fijos e impuestos completamente al descubierto y sin ningún tipo de descuentos” y reconoce que: “Si bien existe un registro para continuar con el subsidio, este ya no será aplicado en la totalidad de la boleta, sino solamente a uno de los componentes. Para ser claros, TODOS los usuarios se verán afectados”, indica el parte.
 
Además, desde la comuna se afirma también que: “Para los usuarios de gas envasado (1 de cada 4 hogares): El fin de la Garrafa Social; y el nuevo sistema de reintegros fijos congelados los obliga a pagar el 100% del valor de mercado por adelantado. Con un tope nacional de solo dos garrafas subsidiadas al mes entre abril y septiembre y una garrafa al mes entre octubre y marzo, con un monto fijo de $9593, las familias de los barrios periféricos y zonas rurales quedarán desprotegidas ante el frío extremo”. “El monto queda fijo, el precio de la garrafa no. Hoy ya está a más de $25.000”, señala la información municipal.
 
El comunicado indica también que: “El daño va mucho más allá del gasto individual: este invierno, se calcula que dejarán de circular $3.000 millones de pesos en nuestro distrito. Dinero que las familias se verán obligadas a transferir a las empresas energéticas, en lugar de volcarla en los almacenes, las pymes, los oficios y los comercios locales que sostienen a nuestro distrito fuera de temporada”.

Es todo lo mismo? 

Así las cosas, llama la atención que quienes habitualmente tienen a flor de labios la idea de “justicia social” no tomen en cuenta, entre otros puntos, que con el actual “sistema de subsidio a granel en zona fría”, hogares calificados como “clase alta o de altos ingresos” se beneficien también al igual que aquellos que no tienen el mismo pasar.
 
Otro punto que no queda claro en el comunicado oficial es el cálculo que indica que “dejarán de circular $3.000 millones de pesos en nuestro distrito”, habida cuenta de que no se informa de dónde surge esa cifra y menos aún se indica qué se hace desde la comuna para mejorar la circulación de dinero en una localidad donde el parque industrial está abandonado desde hace años, la falta de oportunidades laborales es notoria,  por lo que al parecer la única salida laboral factible es el empleo municipal, que representa sueldos que en muchos casos se encuentran por debajo de la línea de la pobreza, por no hablar de las jubilaciones.
 
Dicho en buen romance: Si la economía de un distrito depende en gran medida de la vigencia plena o no de un subsidio, en este caso al gas, quienes viven en el mismo no solo están en serios problemas, sino que deberían plantearse qué hicieron las autoridades del mismo en las últimas décadas para revertir esta situación.
Otro punto que quizá olvidó mencionar el Ejecutivo municipal en su comunicado es que el dinero que el Estado destina a los subsidios también sale de los bolsillos de los contribuyentes del distrito y, por lo tanto, con la misma lógica, también se puede decir que se pierde circulante de la economía local que no va a las pymes y los almacenes.

Todo hay que decirlo

¿Debe existir la ayuda estatal para hacer frente a situaciones puntuales en zonas específicas? ¡Desde luego que sí! Es deber del Estado asistir a quien lo necesite, sobre eso no cabe duda alguna.
  La pregunta que sigue entonces es
si: ¿Es justo que quienes apenas llegan a fin de mes subsidien con sus impuestos, en mayor o menor medida, a otros que registran ingresos que sobrepasan holgadamente la línea de la pobreza?
 
A esto se suma que, en la actualidad, quienes no ingresan en la denominada tarifa social pagan el valor de la garrafa o el tubo de gas “por adelantado” y sin subsidio alguno, cosa que al parecer nadie tuvo en cuenta por el momento. Bajo esta premisa —y sin querer dar nuevas ideas que generen más polémica—, habría que comenzar a pensar en un subsidio a la leña, ya que no son pocos los habitantes del distrito que utilizan eucalipto, quebracho o piquillín para calefaccionar sus viviendas durante el invierno, ¿verdad?

Historia de los subsidios 
 
La política de subsidios al gas en el país comenzó a implementarse en marzo de 2002 con la Ley N° 25.565 de Presupuesto Nacional, que creó el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas. Su propósito inicial fue financiar tarifas diferenciales para la región de la Patagonia ("Zonas Frías") y el departamento de Malargüe en Mendoza.
 
En el año 2003, con la Ley de Emergencia Pública y Reforma del Régimen Cambiario, el gobierno congeló las tarifas de los servicios públicos en pesos para sostener el sistema sin aumentar el costo final que pagaban los usuarios de todo el país. Así, el Estado (es decir, todos los habitantes del país) comenzó a inyectar subsidios multimillonarios directamente a las empresas productoras y distribuidoras para cubrir la brecha de costos de producción y de importación.
 
De esta forma, la política de congelamiento tarifario y subsidios masivos al gas comenzó fuertemente durante la presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007) y se profundizó drásticamente en los mandatos de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015).
 
La incorporación de casi todo el país al beneficio tarifario directo (a nivel de usuarios residenciales) ocurrió en 2021 (gobierno de Alberto Fernández), mediante la sanción de la ley conocida como "Zona Fría Ampliada".
El primer intento de reducción se aplicó durante el gobierno de Mauricio Macri (2015 - 2019) de la mano de una política de fuerte quita de subsidios y readecuación tarifaria ("tarifazos"). Para el año 2019, debido a los aumentos y al crecimiento de la producción local por el impulso a Vaca Muerta, los subsidios a la energía cayeron a su punto más bajo en la década, representando menos del 1% del PBI.
 
Durante el actual gobierno del presidente Milei se implementó un fuerte ajuste fiscal con el fin de eliminar paulatinamente los subsidios generalizados de las boletas. Además, se avanza legislativamente para recortar los subsidios masivos de la Zona Fría Ampliada de 2021, dejando el descuento del 50% únicamente a las regiones del sur profundo y la Puna, y limitándolo en el resto del país solo a los hogares con vulnerabilidad económica demostrada.

Diputados

El proyecto de ley impulsado por el Gobierno para modificar y reducir el régimen de subsidios al gas por Zona Fría obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación con 132 votos afirmativos, 105 negativos y 4 abstenciones.
 
El bloque oficialista de La Libertad Avanza (LLA) logró la aprobación del proyecto gracias al apoyo del PRO, la Unión Cívica Radical, el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID); Independencia,  Producción y Trabajo , a los que se sumaron La Neuquinidad y Por Santa Cruz Innovación Federal y Provincias Unidas e Interbloques acompañaron con diferencias.
 
En tanto, Unión por la Patria (UxP) y el Frente de Izquierda rechazaron el proyecto de manera unánime.

Algunas preguntas 

El presente artículo no pretende convertirse en una defensa a ultranza de la reducción, quita o modificación de la zona fría, sino dejar sentado cuándo, cómo, por qué  comenzó la era de los subsidios, además de dejar en claro -por si queda alguna duda-  que el dinero para el pago de los subsidios, de la garrafa o la boleta de gas, siempre sale del bolsillo de los contribuyentes, aún del que menos tiene.

A continuación, una serie de preguntas que si gusta, amigo lector, puede utilizar para debatir el tema junto a familiares y amigos, a saber:

¿Cómo hacían los habitantes de todo el país antes del surgimiento de los subsidios a granel para pagar sus cuentas? Recordando que no hay que remontarse más de medio siglo atrás, sino apenas 23 años.

¿Cómo enfrentaban quienes viven en las nuevas “zonas frías” del país, en este caso Gral. Alvarado, el gasto que significaba afrontar el invierno antes de 2021 fecha en que se sancionó la misma?

 ¿Antes los inviernos eran menos crudos y no hacía falta gastar tanto en calefacción? De ser así, ¿por qué en 2003 comenzó la catarata de subsidios en todo el país?

¿Hasta hace 23 años las familias no sufrían esas inclemencias climáticas o no tenían aprietos económicos para hacer frente a los requerimientos de calefaccionar sus viviendas?

Si hasta hace poco más de 23 años la población del distrito hacía frente al invierno marítimo sin subsidios de ningún tipo (ni los de todo el país ni los específicos para zona fría), la pregunta que cabe entonces es: ¿En los últimos 20 años, bajo un gobierno perteneciente al partido Justicialista (impulsor de los subsidios) aumentó la pobreza razón por la cual los habitantes necesitan la ayuda del Estado para “pasar el invierno”? De ser así: ¿Por qué ocurrió este descenso en el nivel general de ingresos de la población más aún si se tiene en cuenta la tan mentada “década ganada” y la promocionada “movilidad social ascendente” que tanto se pregona? 

 ¿Por qué los integrantes del PJ no levantaron la voz cuando durante el gobierno de Alberto Fernández se decidió la fragmentación tarifaria con el fin de acotar los subsidios debido al fuerte déficit estatal?

¿Es justo que toda la ciudadanía deba contar con un subsidio por igual, más allá de sus ingresos, por el solo hecho de vivir en el mismo lugar?

¿Debe el Estado desligarse de todas sus obligaciones perjudicando de lleno a toda la ciudadanía solo con el fin que las cuentes cierren?

Por último cabe recordar que el Estado no es un manantial de recursos infinitos, ni debe serlo.

D.R