LA JUSTICIA DE EE.UU HABILITÓ EMBARGOS CONTRA LA ARGENTINA POR AEROLÍNEAS

Casi dos décadas después de la expropiación de la aerolínea de bandera de la mano del gobierno de CFK, l la Corte de Columbia (EE.UU, habilitó a Titan Consortium para que búsque fondos y bienes en el extranjero.

LA JUSTICIA DE EE.UU HABILITÓ EMBARGOS CONTRA LA ARGENTINA POR AEROLÍNEAS
LA causa por la expropiación de Aerolíneas Argentinas vuelve a poner en peligro activos del país en el exterior.

El frente judicial financiero internacional sumó un capítulo de máxima tensión para la República Argentina. La expropiación de Aerolíneas Argentinas, ejecutada en 2008 bajo la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, ingresó en su instancia más compleja y peligrosa: la ejecución forzosa.
La jueza federal de los Estados Unidos, Jia Cobb, otorgó luz verde al fondo Titan Consortium para salir a cazar y congelar bienes comerciales del Estado argentino dispersos en cualquier jurisdicción internacional, con el objetivo de cobrar una deuda que asciende a los 390,9 millones de dólares más intereses acumulados.
La decisión de la magistrada del Distrito de Columbia no fue fortuita. En el escrito que habilita los embargos, Cobb remarcó que durante el tiempo transcurrido desde la convalidación del laudo arbitral, la Argentina no dio muestra alguna de querer articular un mecanismo de pago ni acercar una propuesta para regularizar el pasivo. Esa falta de iniciativa bastó para que el tribunal decretara el fin de los plazos de gracia e inaugurara la fase de rastreo de activos.
Este desenlace es la derivación de un extenso derrotero contencioso que comenzó cuando el Grupo Marsans acudió al tribunal arbitral del Banco Mundial (CIADI) para reclamar por el despojo de Aerolíneas y Austral. A lo largo del tiempo, la titularidad del reclamo mutó de manos: primero fue adquirida por Burford Capital —el litigante estrella en la causa por YPF— y más tarde por Titan Consortium, que tomó la posta para hacer valer la condena en los tribunales ordinarios estadounidenses.
El intento del equipo legal argentino por acotar el impacto del fallo cayó en saco roto a mediados de este año. La estrategia de la defensa nacional consistía en apelar a un rigorismo formal, sosteniendo que la causa debía regirse por un plazo de prescripción corto de tres años y no por la ventana de doce años dictaminada en primera instancia. Sin embargo, la Corte de Apelaciones del Circuito de Columbia rechazó el planteo, ratificó el periodo más extenso y dejó el fallo firme y en condiciones de ser ejecutado.
El verdadero alcance de este revés judicial radica en la versatilidad con la que el acreedor podrá actuar. Aunque el expediente principal tramita en los juzgados de Washington y Nueva York, las normas de la ejecución le permiten a Titan Consortium presentar órdenes de embargo en cualquier país donde detecte bienes comerciales pertenecientes al Estado argentino. Con la vía recursiva totalmente agotada, el país entra a un terreno minado en los mercados globales, expuesto al congelamiento de cuentas y activos en el exterior por una deuda originating casi dos décadas atrás.

Info: M.O