FUEGO CRUZADO: LA INTERNA COMPLICA A LAS TRES PRINCIPALES FUERZAS POLÍTICAS DEL PAÍS
Tensiones por el control territorial en la provincia y tropiezos parlamentarios en la Rosada reconfiguran el mapa político.
Auqnue intenten disimularlo, los contrapuntos en La Libertad Avanza no solo no cesan sino que aumentaron a raíz de las derrotas legislativas en el Senado, donde el Ejecutivo tuvo que retirar aspectos clave del proyecto sobre Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La pérdida de los apartados vinculados a la ley de tierras y la gestión del fuego desató reproches internos dirigidos hacia el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, a quien le cuestionan haber presentado un paquete de medidas desmedido y con escaso consenso previo entre las bancadas aliadas.
Este traspié obligó a convocar a la mesa de conducción política del Gobierno —liderada por Karina Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli— con el fin de recalibrar las prioridades en el Congreso, apuntando a iniciativas como los cambios en la carta orgánica del Banco Central y la reforma electoral. Los cuestionamientos también salpican la política comunicacional del oficialismo por haber perdido la iniciativa del relato frente a la oposición, mientras que la negativa de Karina Milei a ceder espacios de armado territorial despierta desconfianza entre los gobernadores que negocian acuerdos electorales con Santilli.
Máximo amaga; pero no le creen
En el Partido Justicialista, la carrera por la gobernación bonaerense desató un choque de estrategias entre el sector camporista y el entorno de Axel Kicillof. El trascendido sobre las intenciones de Máximo Kirchner de competir por el sillón de Dardo Rocha se lee como una táctica de presión para conservar espacios en el armado de listas, disputando influencia frente al grupo más alineado con el gobernador, donde destacan dirigentes como Carlos Bianco, Andrés Larroque o Jorge Ferraresi.
Esta movida, sin embargo, genera un fuerte rechazo en la gestión local: varios intendentes del espacio consideran que los cuestionamientos y la imagen negativa que arrastra Kirchner hacen inviable cualquier proyecto electoral, interpretando el gesto como un síntoma de debilitamiento del kirchnerismo duro. Mientras Kicillof afianza su armado designando a Larroque en la proyección nacional y a Bianco en el plano bonaerense, la discusión suma nuevos actores: una liga de jefes comunales busca pesar con agenda propia e intendentes como Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) ya caminan la provincia con un perfil independiente de la puja entre la exmandataria y el gobernador.
Boinas blancas dividos
En paralelo, la Unión Cívica Radical (UCR) de la provincia expuso una severa crisis institucional durante su Convención Provincial en La Plata. El espacio "Construir", comandado por Miguel Fernández y Alejandra Lorden —que reúne a 15 de los 27 jefes comunales del partido y posee amplio peso en el interior provincial—, optó por levantarse del encuentro y consumar su ruptura con la conducción partidaria.
El motivo central del quiebre fue la distribución de los lugares en la Junta Electoral. El bloque integrado por el abadismo (de Maximiliano Abad) y Evolución (referenciado en Martín Lousteau) acaparó la totalidad de las sillas del órgano de control sin brindar participación al colectivo de los intendentes. Denunciando una maniobra de exclusión, los convencionales de "Construir" abandonaron la sesión remarcando que el partido no le pertenece a un grupo reducido de dirigentes y anticipando que saldrán a pedir el respaldo directo de los afiliados.
Por su parte, la conducción entrante bajo el mando de Emiliano Balbín, respaldada por referentes como Diego Garciarena, le restó entidad al portazo acusando a los disidentes de eludir la discusión interna, al tiempo que el plenario ratificó la extensión de los mandatos de las autoridades hasta fines de 2028.
Mapa político
Tanto a nivel nacional como provincial predomina un mismo conflicto de fondo: la disputa entre los mandos centralizados y los referentes con gestión en el territorio. Mientras el oficialismo libertario enfrenta turbulencias internas y reclamos por la falta de efectividad de sus negociadores para articular con los gobernadores y garantizar el apoyo en el Parlamento, en el peronismo los jefes comunales intentan ganar terreno frente a las cúpulas de Kicillof y el kirchnerismo, y en el radicalismo las diferencias terminaron en una fractura abierta impulsada por los intendentes.
Info: H.A