CÓMO ES EL NUEVO MAPA DE CONSUMO EN ARGENTINA
Hay sectores que muestran cierta recuperación, como la industria energética; en tanto el consumo masivo presenta un escenario de bajo movimiento.
Un análisis de la consultora MAP refleja que el consumo en Argentina entró “en una nueva lógica”, más fragmentada y heterogénea, en la que se observan fuertes diferencias por sector, región y nivel de ingreso, en un contexto de transformación macro, apertura y corrección de precios relativos.
Al respecto, la firma señaló que el rebote se concentra “en pocos motores y no es generalizado”. Los bienes durables lideran impulsados por el crédito y la baja de sus precios relativos, mientras que otros segmentos, como el de consumo masivo, muestran un desempeño magro en un escenario de bajo dinamismo del empleo y de los salarios reales.
“A nivel territorial, el consumo muestra brechas significativas: las regiones asociadas a sectores dinámicos y con mayor acceso al crédito lideran, mientras que otras jurisdicciones quedan rezagadas, configurando un mapa más heterogéneo y persistente que en ciclos anteriores”, indicó MAP.
Para los analistas de la firma, Argentina se enfrenta un “cambio sin precedentes” en las últimas dos décadas. Esa profunda transformación macroeconómica y regulatoria—más apertura, mayor competencia y reconfiguración de mercados—, indicaron, se da en un entorno internacional más adverso y en un contexto en el que “el costo argentino sigue siendo un problema para las empresas, que llegan rezagadas en muchos de los factores que afectan su productividad puertas adentro”.
Según el informe este proceso está redefiniendo el mapa de negocios del país, por lo que el mapa del consumo también está mutando de forma profunda y veloz. Respecto de este nuevo mapa del consumo, aún en transición, expresaron que desde el cambio de régimen económico iniciado a fines de 2023 “el consumo en Argentina comenzó a operar bajo una lógica distinta, sin lograr una recuperación generalizada y sostenida en el tiempo”.
Si bien recordaron que al tercer trimestre de 2025, el consumo privado se ubicó 4,1% por encima del nivel de igual período de 2023, aclararon que “esa mejora agregada esconde dinámicas muy heterogéneas según sector, región y nivel de ingreso”.
“El nuevo patrón de consumo es social y territorialmente desigual”, explicó el informe de MAP antes de detallar que los bienes durables lideraron la recuperación, con los patentamientos de autos creciendo 44.2% en unidades en 2025 respecto a 2023, mientras que las motos aumentaron +38.1%, en línea con la fuerte expansión del crédito prendario.
“A nivel territorial, la dinámica es marcadamente heterogénea: provincias como Río Negro (+70.4%), Jujuy (+61.3%) y Chubut (+59.4%) lideran, mientras Salta (+8.7%) y Misiones (+10.4%) quedan rezagadas, con brechas superiores a 60 p.p”, diferenció.
Ese dinamismo, recordó la consultora, no se extendió al consumo masivo: prueba de ello se reflejó en que las ventas en supermercados cayeron 9,3% real a nivel nacional, con brechas extremas entre provincias (de +1.7% en Neuquén a −37.5% en Formosa).
Además agregaron que el despacho de combustibles creció apenas (+4.0% acumulado interanual), con una dinámica nuevamente heterogénea: el consumo cayó en 15 de las 24 provincias.
“En conjunto, la evidencia sugiere que el nuevo régimen de consumo convive con una recuperación parcial, concentrada en ciertos bienes, segmentos y territorios, pero sin una mejora generalizada y uniforme a lo largo del país”, marcaron.