AGUA CONTAMINADA: INVESTIGAN MANIOBRA QUÉ PERMITÍA EL PAGO DE CERTIFICADOS APÓCRIFOS

Los investigadores no dudan en que al menos hubo “cierta connivencia” entre alguno de los imputados.

AGUA CONTAMINADA:  INVESTIGAN  MANIOBRA QUÉ  PERMITÍA  EL PAGO  DE CERTIFICADOS APÓCRIFOS
las investigaciones por el caso del agua contaminada avanzan sin solución de continuidad. (Foto Gentileza)

La necesidad de conocer a ciencia cierta el mecanismo que se llevaba  adelante a la hora de contratar, comprobar  y pagar los trabajos realizados por el contratista que se encargaba de la limpieza de los tanques de agua de las escuelas, por parte de los integrantes del Consejo Escolar de General Alvarado, es una de las tareas  en las que actualmente se encuentran abocados quienes llevan adelante la investigación de un caso que puso en jaque la salud de los niños y trabajadores que asisten a distintas escuelas del distrito.
Lo que comenzó con una suerte de sospecha de los padres del complejo educativo de Mar del Sud sobre la calidad del agua y los resultados presentados por las autoridades educativas,  rápidamente se expandió  a buena parte de la escuelas de General Alvarado,  a punto tal que tal como publicó  ayer Periodismoya.com , ahora son 141 los certificados que la fiscalía analiza para determinar su validez o no.
Como era de esperar  a medida que se suman nuevos documentos  la indignación general corre como reguero de pólvora por las distintas localidades que integran el distrito que comanda el intendente Sebastián Ianantuony,  habida cuenta  que crece la incertidumbre respecto a la calidad del agua que durante años pudieron estar consumiendo los niños,  personal auxiliar y docentes que concurren a los distintos establecimientos escolares.
Para estas alturas quienes están cerca del caso afirman que  “cuando se abran las cuentas bancarias del proveedor quizá se sepa si  existió algún tipo de cuestión económica de por medio o no;  pero lo que si vimos es que acá nadie controlaba nada”. “No es posible pensar que la cantidad de irregularidades que se cometieron  hayan sido un simple descuido”.  “Por lo que entendemos  que al menos existió falsedad documental, lo que de por sí ya es grave”.
A la cuestión directamente sanitaria se suma un posible y  grave perjuicio económico al Estado ya que se habrían pagado tareas de limpieza que quizás no se llevaron a cabo o análisis que no se realizaron, sino que directamente se falsificaron.
Los pesquisas no dejan papel sin chequear para determinar a ciencia a cierta  cuál era el modo en que se llevó a cabo esta situación a lo largo de casi cuatro años  y por qué en todo este tiempo nadie se dio cuenta de la maniobra.
Quienes  tienen acceso a la causa afirman que:  “en todo esta situación al menos hubo cierta connivencia entre las partes involucradas, de otra forma es imposible creer que nadie controló nada  y que el proveedor hizo lo que quiso durante casi cuatro años”, si es que las irregularidades comenzaron en 2021.
Lo cierto es que ahora los investigadores cuentan con otros cuatro meses de plazo para ahondar en las investigaciones que llevan adelante las cuales, según trascendió, no deja de sorprenderlos a diario por las  implicancias de las mismas.