MIRAMAR: ESPECIALISTAS AFIRMAN QUE EL PRESPUESTO 2026 ES “INCONSISTENTE”
Destacan la falta de inclusión del fideicomiso vinculado a los balnearios, el pedido de giro en descubierto por un 300 por ciento más que el año pasado y la negativa para que los concejales tengan acceso al RAFAM. Afirman que en estas condiciones es muy difícil que un edil pueda realizar un análisis profundo del mismo.
El presupuesto municipal para el corriente año generó tantas interpretaciones como consultas se realicen. Mientras que para algunos “es imposible de votar porque es un dibujo”, para otros es “necesario realizarle algunas modificaciones” para así poder tratarlo y avanzar en una posible aprobación .
Para abordar el tema es necesario contar al menos con cierto marco teórico que permita entender lo complejo de la situación y lo que se pone en juego a la hora de tratar el cálculo de gastos para el corriente año.
Según explican algunos analistas económicos “todo presupuesto municipal debe insertarse en el panorama económico provincial y nacional que en este caso a nivel macroeconómico prevé un crecimiento cercano al 5% del PBI”. “Sin embargo, esa situación no es pareja en toda la actividad económica sino que se replica con más fuerza en la minería, el petróleo y el campo, las cuales en líneas generales no derraman a la economía en su totalidad, salvo en los lugares donde ejercen su actividad, por ejemplo Neuquén”, agregaron.
“Esta situación no ocurre en General Alvarado donde esencialmente se vive del turismo y la construcción”, afirmaron, amén del movimiento que genera el empleo público nacional, provincial y municipal.
Los especialistas aseguran además que “a esto se suma que con el valor actual del dólar los desarrolladores de la construcción no invierten como solían hacer y el turismo –en caso de aquellos que pueden- emigra por caso a Brasil, mientras que los que se quedan en el país no eligen en gran medida Miramar porque no tiene mucho que ofrecer al visitante, por lo que la gran mayoría visita otras localidades costeras”.
Ante esta situación la pregunta que surge entonces es qué se debe tener en cuenta a la hora de realizar el cálculo del presupuesto municipal?
Los técnicos explicaron que “en primer lugar lo que no se puede hacer es apuntar a un crecimiento de la recaudación en términos reales por encima de la inflación y menos con un crecimiento de un 71 % en términos reales en los dos últimos años”. “Lo que sí se debe hacer es justamente al revés. Se debe apuntar a la reducción eficiente de gastos del Estado municipal, para que los recursos con los que se cuentan se destinen a donde corresponde”.
Además recordaron que “la mora en el pago de tasas y derechos es del 60 por ciento y del 40 por ciento restante que paga en tiempo y forma, el 80 por ciento son no residentes, es decir , propietarios de lo que se denomina casas de segunda residencia”, esto indica entonces que buena parte de los residentes del distrito no paga las tasas, por diversos motivos que al parecer el Ejecutivo desconoce ya que por el momento no se ven acciones destinadas a mejorar la recaudación.
Los técnicos que estudiaron el presupuesto a pie juntillas afirman que “a esto hay que agregar que el municipio viene con un “arrastre contable de $ 4 mil millones , más el déficit no contabilizado que es incalculable por bienes y servicios que no están puestos en valor, por caso camiones recolectores o el tomógrafo”.
Según los especialistas la comuna presenta además “una deuda flotante de unos $ 6 mil millones y tiene una pérdida de patrimonio cercana a los $1500 millones entre los dos últimos ejercicios”.
Así las cosas, se puede decir que a la hora de elaborar el presupuesto los encargados de la comuna no tuvieron en cuenta lo que en derecho se conoce como “cuestiones de previo y especial pronunciamiento” , es decir, avanzar primero en todo lo necesario antes de comenzar con lo importante, por lo que para los especialistas externos el presupuesto tiene un problema denominado “inconsistencia” ya que entre otras cosas no reconoce siquiera la deuda flotante.
Cómo si esto fuera poco, afirman que en el nuevo prepuesto “se pide autorización para girar en descubierto por $ 2 mil millones, cuando el año pasado era de $ 500 millones, es decir un 300 por ciento de aumento; entonces con cuestiones como estas es muy difícil que al menos parte de oposición decida aprobar esto, más si se tiene en cuenta el déficit de $ 4 mil millones y la deuda flotante de $ 6 mil”. “Además el municipio viola la Ley Orgánica Municipal al no pasar por el Deliberante la ampliación de partidas presupuestarias, por lo cual la Legislatura municipal no tiene control de nada”.
RAFAM
Otro tema que es recurrente a la hora de tratar el presupuesto es la falta de habilitación para que los ediles ingresen a la pestaña sueldos en el sistema informático RAFAM (Reforma de la Administración Financiera en el Ámbito Municipal) rubro al cual se afirma se destina el 70 por ciento de los ingresos oficiales lo que representa unos $ 28 mil millones, sobre un presupuesto de poco más de $ 38 mil millones.
En este sentido los técnicos aseguran que “si yo soy concejal y me traen un presupuesto de 38 mil millones, pero no puedo ver a qué se destinan 28 mil, difícilmente pueda acompañarlo”.
“Acá entra también el tema de personal donde por ejemplo vemos que la secretaría de Educación tiene 58 empleados siendo que la comuna no tiene escuelas municipales a cargo como ocurre en otras localidades, mientras que la secretaría de Economía, con todo el trabajo que allí se lleva adelante tiene 53 personas”. “Por eso los ediles quieren ingresar como corresponde y ocurre en otros lados de forma completa al RAFAM”, agregaron.
Otro punto que destacaron y que tiene que ver con el desarrollo económico de la ciudad es que según indicaron “el sector municipal de Turismo, tiene un presupuesto de $ 1969 millones, de los cuales el 94 por ciento ($ 1813 millones) se gasta en sueldos, que alguien explique qué programa serio de turismo, siendo que esta es una de las variables de ingreso más importantes de la comuna, se pueden hacer con $ 106 millones” se preguntaron los especialistas.
Omisión
Según afirma el equipo técnico que analizó el prepuesto 2026, el mismo no incluye el fideicomiso vinculado al aporte obligatorio que deben hacer los adjudicatarios de las Unidades Turísticas Fiscales (UTF) más conocidas como balnearios.
Esta situación daría lugar a dos problemas, dicen quienes siguen el tema de cerca.
Por un lado: “si se firmó un compromiso contractual y no se está cumpliendo porque la plata no figura en el presupuesto, la pregunta es quién está controlando y qué se está haciendo con eso, ya que se debía hacer un aporte en el 2025 y en el 2026 y no figuran”. Y por otro lado si esto no es así “hay una omisión que requiere que el presupuesto sea modificado totalmente por esta falta de inclusión”.
“Para nosotros están pasando las dos cosas, es decir, algunos concesionarios no están cumpliendo y el municipio no está exigiendo como corresponde, cuando es su obligación por que el fideicomiso no es privado sino es una cuestión pública controlada por la comuna “, agregaron.
Castigo
Según los especialistas consultados por Periodismoya.com, lo que la comuna hace para solucionar este problema es “seguir castigando al contribuyente sin hacer nada para modificar la estructura de gastos”.
Para los técnicos “en este aspecto hay dos oposiciones políticas que se ven claramente: por un lado están aquellos ediles de la oposición pertenecientes al partido centenario que al parecer proponen algunos cambios de partidas, lo que en definitiva a nuestro entender sería solo maquillaje para que todo se vea un poco mejor, pero de ninguna manera soluciona el problema de fondo”. “Además tampoco expresan su queja por la apertura del RAFAM, que es indispensable para saber a dónde se destinan esos $ 28 mil millones”.
“Por otra parte están quienes integran otro sector de la oposición que propone un cambio total del sistema mediante la reformulación la ordenanza fiscal impositiva para que la torta crezca ya que de no ser así todo se vuelve inviable”, agregaron.
Ante todo este cúmulo de situaciones es que los técnicos afirman que: “difícilmente un edil pueda analizar un presupuesto si el mismo es inconsistente, si piden ampliaciones del giro descubierto, tiene pérdida de patrimonio , acentúa el castigo al contribuyente, no incluye el fideicomiso que es fundamental y no puede ver en qué se gasta el 70 por ciento del mismo” .