FEBRERO LLEGA CON NUEVOS AUMENTOS
Gas, transporte y prepagas son algunos de ellos
Si bien las proyecciones privadas anticipan una inflación mensual menor a la de meses anteriores, el segundo mes del año estará marcado por ajustes en transporte, alquileres, medicina prepaga, servicios de telecomunicaciones y tarifas de energía, entre otros ítems.
Según información oficial y relevamientos sectoriales, los aumentos ya confirmados alcanzan tanto a servicios regulados como a prestaciones privadas, con impactos diferenciados según el nivel de consumo, el tipo de contrato y la ubicación geográfica. A continuación, el detalle rubro por rubro.
El transporte aumentará tanto en la Ciudad como en la Provincia de Buenos Aires..
En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, el incremento será del 2,8%., mientras que en la provincia de Buenos Aires, el ajuste será mayor y alcanzará el 4,5%.
El mercado de alquileres volverá a mostrar aumentos significativos para aquellos contratos que deban actualizarse en febrero. En los contratos firmados bajo la ley de alquileres ya derogada, la actualización se realiza de forma anual mediante el Índice de Contratos de Locación (ICL) que será del 34,6 por ciento.
En el caso de los contratos firmados luego del DNU, las actualizaciones no siguen un esquema único y pueden ser trimestrales, cuatrimestrales o semestrales, de acuerdo a lo pactado entre las partes.
Las empresas de medicina prepaga comunicaron a sus afiliados un nuevo ajuste en las cuotas a partir de febrero. El aumento será del 2,8%, y alcanzará tanto a los planes como a los copagos asociados a las prestaciones médicas.
Los servicios de telecomunicaciones también aumentarán ya que las principales empresas de cable, internet y telefonía anunciaron ajustes que van entre 2,8% y 3,5%.
Además a partir de mañana comienza a regir un nuevo esquema de subsidios para los servicios de electricidad y gas natural, que redefine los criterios de asignación de la ayuda estatal.
Ahora habrá una segmentación más precisa, teniendo en cuenta el nivel de ingresos, el patrimonio y el consumo de cada usuario con el objetivo de reducir los subsidios para concentrar la asistencia en los sectores de menores ingresos.