CÓMO AFECTARÁ EL “SÚPER NIÑO” AL PAÍS LOS PRÓXIMOS MESES
El fenómeno ya está activo y el SMN estima una probabilidad cercana al 100% de que continúe durante el trimestre agosto-septiembre-octubre. El escenario anticipa cambios importantes en las lluvias y aumenta la atención sobre el AMBA y distintas regiones de la Argentina.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) encendieron las alarmas: existe más de un 90% de probabilidades de que el fenómeno "Súper El Niño" alcance una intensidad excepcional durante el último tramo de 2026.
El calentamiento anómalo en el Océano Pacífico se perfila como uno de los eventos climáticos más potentes desde 1950, alterando de forma directa el mapa de precipitaciones y temperaturas del país, según afirman los especialistas.
En las últimas semanas comenzó a instalarse la expresión "Súper El Niño" para referirse a un episodio que podría adquirir una intensidad considerable. Sin embargo, se trata de una denominación informal: el SMN habla oficialmente de una fase cálida de El Niño y no de un fenómeno denominado "Súper Niño".
El Niño suele favorecer modificaciones en la circulación atmosférica que pueden aumentar la frecuencia o intensidad de determinados episodios de lluvia en el centro-este del país. Para Buenos Aires, esto significa un escenario con mayores probabilidades de precipitaciones y períodos de tiempo inestable durante los próximos meses.
De hecho, especialistas ya relacionaron el patrón de nubosidad y lluvias que viene registrándose en Buenos Aires durante este invierno con la presencia de El Niño, aunque ningún fenómeno climático por sí solo permite explicar cada episodio puntual.
La clave estará en la primavera: el aumento de la humedad y de las temperaturas, combinado con una circulación atmosférica favorable, puede generar condiciones propicias para tormentas fuertes, lluvias abundantes en períodos cortos y ocasionales eventos de tiempo severo.
El impacto de El Súper Niño no será igual en todas las provincias.
La señal climática puede favorecer precipitaciones por encima de lo normal en buena parte del territorio nacional, especialmente durante la primavera, aunque con diferencias importantes entre regiones. El Gobierno nacional y especialistas del INTA ya señalaron que el escenario puede generar oportunidades para algunas zonas productivas, pero también riesgos vinculados con excesos hídricos.
Entre los principales efectos aparecen:
Más lluvias: distintas regiones podrían registrar precipitaciones superiores a los valores habituales.
Tormentas fuertes: aumenta la atención sobre episodios con abundante lluvia, ráfagas y actividad eléctrica.
Riesgo de anegamientos: los excesos de agua pueden generar problemas en zonas urbanas y rurales.
Crecidas de ríos y arroyos: los períodos de lluvias abundantes pueden incrementar el riesgo hídrico.
Impacto en el campo: el exceso de humedad puede beneficiar algunos cultivos, pero también dificultar la circulación, las labores y las cosechas.
Mayor variabilidad del tiempo: pueden alternarse períodos secos con episodios de precipitaciones muy abundantes.
En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, las autoridades ya comenzaron a analizar el escenario ante el riesgo de lluvias y tormentas más frecuentes o intensas durante la primavera, el verano y comienzos del otoño.
¿El Súper Niño traerá calor extremo?
No necesariamente. Una de las principales confusiones es pensar que el fenómeno significa simplemente “más calor” o que provocará una ola de calor permanente. Los especialistas afirman que “El Niño es, principalmente, un fenómeno de interacción entre el océano y la atmósfera que modifica los patrones de circulación a escala planetaria. Sus consecuencias sobre la Argentina dependen de la época del año y de la región”.
Por eso, El Niño no impide que durante los próximos meses haya ingresos de aire frío, jornadas con temperaturas bajas o incluso olas de frío. Lo que cambia es la probabilidad de determinados patrones climáticos cuando se analiza un período de varias semanas o meses.
¿Cuándo se sentiría con más fuerza?
El SMN confirmó que El Súper Niño ya está activo y que tiene una probabilidad cercana al 100% de mantenerse durante lo que resta de agosto, septiembre y octubre. Además, distintos organismos y especialistas esperan que la señal del fenómeno continúe siendo relevante durante toda la primavera; razón por la cual septiembre, octubre y los meses siguientes serán claves para observar cómo evoluciona el fenómeno en la Argentina.
El término “Súper Niño” puede resultar impactante, pero no significa que la Argentina vaya a sufrir una sucesión inevitable de catástrofes meteorológicas. El propio SMN utiliza pronósticos climáticos para establecer tendencias y probabilidades, mientras que los fenómenos extremos concretos se anticipan mediante los pronósticos de corto plazo y el sistema de alertas.
Así, durante los próximos meses será fundamental seguir las actualizaciones oficiales del Servicio Meteorológico Nacional, especialmente ante cada alerta por tormentas, lluvias intensas, vientos o crecidas.