DESPUÉS DE UN AÑO CRECIERON LAS VENTAS MINORISTAS

Tras 13 meses consecutivos de retroceso, el último mes registró un balance positivo en la comparación interanual.

DESPUÉS DE UN AÑO CRECIERON LAS VENTAS MINORISTAS
El último mes registró un saldo positivo interanual.

 

El sector comercial de la pequeña y mediana empresa en la Argentina experimentó un quiebre en la tendencia de retracción que venía arrastrando desde hacía más de un año. Durante el mes de junio, las ventas minoristas de las pymes registraron un crecimiento del 0,9% en la comparación interanual, según los datos estadísticos relevados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Este resultado interrumpió una serie de 13 meses consecutivos de contracciones, dado que el último indicador con signo positivo se había reportado en abril de 2025, oportunidad en la que el consumo anotó una suba del 3,7%. A pesar de este alivio coyuntural, el balance para la primera mitad del año se mantiene en terreno negativo, acumulando una caída del 2,5% en el primer semestre.
 
Al desglosar el comportamiento del mercado, los especialistas de la CAME explicaron que este repunte en la medición interanual obedeció principalmente a dos factores de reactivación estacional. Por un lado, la inyección de liquidez que significó el cobro del aguinaldo y, por el otro, el movimiento comercial adicional que generó el desarrollo del Mundial de fútbol. Ambos elementos dinamizaron el consumo y traccionaron la demanda en rubros específicos, actuando como el sostén del indicador general. Sin embargo, en la comparación mensual desestacionalizada frente a mayo, las ventas anotaron una baja del 1,3%, lo que demuestra que el flujo de transacciones resultó altamente selectivo debido a que los consumidores, condicionados por presupuestos restringidos, priorizaron compras puntuales y continuaron relegando los bienes durables.
 
Desde la perspectiva de la oferta, el informe técnico puntualizó que la concreción de las operaciones comerciales quedó estrictamente supeditada a los esquemas de financiación en cuotas y a los beneficios bancarios, exponiendo la falta de liquidez directa que afecta al público. Asimismo, los comercios reportaron una fuerte erosión en sus márgenes de rentabilidad ante la actualización ineludible de los costos fijos estructurales y el avance sostenido de la competencia de productos importados de consumo. En este contexto de rentabilidad comprimida, el empresariado consolidó una postura de cautela financiera, paralizando proyectos de inversión y proyectando un horizonte a corto plazo sin expectativas de expansión.

El mapa del consumo

La evolución de las ventas minoristas durante junio expuso un comportamiento dispar según la actividad comercial analizada, con cuatro rubros mostrando desempeños positivos y tres en terreno negativo.
 
El sector de la Perfumería lideró el crecimiento con una suba interanual del 9,5% a precios constantes y un avance intermensual del 7,7%, aunque en el acumulado del año arrastra un declive del 3,7%. Le siguió el rubro de Farmacia, que anotó un incremento del 5,4% interanual y acumula un alza del 4,2% en lo que va de 2026, a pesar de registrar una baja intermensual del 3,1%. El rubro de Alimentos y bebidas, por su parte, subió un 2,9% en la comparación interanual, pero acumula un descenso del 2,8% en el año y una merma del 0,9% respecto de mayo. Finalmente, el sector Textil e indumentaria avanzó un 1,9% interanual y un 0,6% intermensual, pero mantiene una caída acumulada del 4,4%.
 
En la vereda opuesta se ubicaron los comercios de Bazar, decoración y muebles, cuyas ventas bajaron un 3,1% interanual en junio y suman un fuerte retroceso del 11% en el primer semestre. Por su parte, la categoría de Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción anotó un retroceso del 2% interanual y del 4,6% en el contraste mensual, sosteniendo a duras penas un crecimiento acumulado mínimo del 0,1% en el año. La nómina de caídas se completó con Calzado y marroquinería, rubro que descendió un 1% interanual y un 4,2% intermensual, marcando un registro plano del 0% en el acumulado de lo que va de 2026.

Expectativas

El estudio de CAME también relevó el clima de negocios y las proyecciones a futuro de los titulares de los establecimientos pyme. En cuanto a la situación económica actual, el 50,1% de los encuestados señaló que su realidad financiera se mantuvo estable en términos interanuales, lo que representó una mejora de 1,9 puntos porcentuales frente a las respuestas obtenidas en mayo. Respecto de las expectativas a corto plazo, el 52,3% de la muestra previó un escenario de continuidad sin mayores variaciones, mientras que el 37,7% proyectó una mejora en su nivel de actividad y el 10% restante estimó que la situación general podría empeorar.

 

Info: I.P – H.A