DE MANHATTAN A MIRAMAR 400 AÑOS DESPUÉS
La sesión de la Legislatura municipal donde se decidió, en una reñida votación, la entrega en comodato por el espacio de 30 años de un predio a la Asociación Judicial Bonaerense (AJB), no solo dejó más preguntas que respuestas, sino que además permite recordar un hecho ocurrido hace exactamente 400 años.
Cuenta la historia que en mayo de 1626 el colono neerlandés Peter Minuit, en representación de la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales, "compró" la isla de Manhattan (hoy el corazón de Nueva York) a los nativos de la tribu Lenape.
El pago consistió en bolitas de vidrio, botones, telas y herramientas de metal, valuadas en aproximadamente 60 florines de la época (unos 24 dólares actuales).
Los nativos aceptaron el trato porque ellos valoraban la utilidad de los objetos que recibirían, sin dimensionar el valor real de lo que estaban cediendo.
En esta historia se puede ver cómo se entregó una de las tierras más valiosas del planeta sin saber a ciencia cierta el valor de lo que se entregaba.
Salvando las distancias, lo que pasó con los lotes cedidos en comodato es una situación similar: se entregaron en comodato tierras públicas por 30 años sin conocer el valor real de las mismas a cambio de una serie de obras de las que se desconoce su monto, su plazo de ejecución y, mucho menos, su valor proporcional respecto del predio entregado.
Tasación
Un punto que levantó cierta polvareda en el seno del Concejo Deliberante fue el valor de la tierra en cuestión. En este sentido, hay que destacar que la tasación entregada por el Banco Provincia fue de $1.775 millones, los cuales, según la cotización del dólar oficial, representan u$s 1.187.290.
Tras la publicación del dato, el concejal que tuvo a su cargo la exposición de la postura oficial señaló que esta cifra no era la correcta, ya que la cotización antes mencionada ($1.775 millones) corresponde a todo el predio y no a las parcelas específicamente solicitadas por la Asociación Judicial Bonaerense. Es decir, el predio que finalmente se entregó en comodato por 30 años no vale casi un millón de dólares, sino —obviamente— mucho menos. Lo que el concejal no dijo es cuánto valen, entonces, los lotes cedidos.
Así las cosas, no queda claro por qué desde el Ejecutivo local o alguno de los bloques que integran el Concejo Deliberante no se decidió solicitar la información precisa para saber cuánto valen los lotes que se entregaron. Y, si alguien en verdad tiene tiene ese dato, por qué no se informó.
Dicho a modo de ejemplo: lo sucedido equivale a solicitar en una inmobiliaria la tasación de un departamento de 3 ambientes y que desde esa oficina envién la cotización de todo el edificio de 8 pisos (con 4 departamentos por piso), y que aún así se decida avanzar en el negocio sin saber el costo real de lo que se está adquiriendo o cediendo.
Lejos de mejorar la situación, la aclaración que da cuenta que el valor de un millón de dólares no es el correcto abrió la puerta a varias preguntas:
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¿Es lógico que se decida entregar patrimonio municipal sin saber a ciencia cierta su valor?
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¿Qué correspondencia tienen las obras que se piden como condición para no perder el comodato respecto al valor real del predio?
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¿Por qué no se solicitó la tasación correspondiente de las parcelas a ceder?
Todo hay que decirlo
Debe quedar bien en claro que la AJB tiene el derecho de solicitar lo que entienda es mejor para la institución y sus afiliados, cosa que es incluso encomiable ya que habla muy de los directivos de la institución.
Esto es así y no cabe lugar a discusión alguna.
Sin embargo el meollo del tema no pasa por el pedido sindical, sino por las condiciones requeridas para la entrega, de las cuales no se sabe prácticamente nada, salvo lo que podría catalogarse como una enunciación de obras que se requieren que el gremio haga, so pena de perder el beneficio en cuestión, entre las que están la apertura de una calle, el mantenimiento de la misma, la colocación de luminarias en la vía publica, la colocación de cámaras de seguridad y hasta una donación para el sistema de salud municipal.
Ahora bien, lo que tampoco se dijo es en qué tiempo se deben realizar dichas obras, cuál es el valor económico de las mismas o cómo se determinarán las “donaciones al sistema de salud” antes mencionado.
Tampoco se sabe qué inversión realizará la AJB en el lugar (si harán dormis, cabañas, fogones, canchas de fútbol o baños para su camping), en qué tiempo las llevarán a cabo y cuándo comenzarán (si antes, durante o después de cumplir con los requisitos establecidos por la comuna en el contrato de comodato).
Tienen derecho los ediles en acompañar dicha iniciativa?
Por su puesto que si! Bajo su buen entender y honestidad intelectual, tienen facultades innegables para aprobar la medida por la cual se entregaron lotes que se entienden más que valiosos, teniendo como base la presencia señera durante más de 40 años de la institución en la ciudad, y el beneficio que la misma supuestamente conlleva para el turismo y el comercio local, tal cual lo expresaron sendos documentos elaborados por dos cámaras empresariales, las cuales, cabe destacar, no dieron a conocer estudio alguno que cuantifique o certifique las mismas .
Resumen:
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Con los votos del oficialismo junto a la Coalición Cívica, se avaló —a instancias del expediente girado por el Ejecutivo local— se procedioó a la entrega del predio a una importante institución de la provincia, la cual, en todo su derecho, hizo la correspondiente solicitud.
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No se conoce el valor real del predio en cuestión y, si se conoce, no se hizo público.
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No se menciona el plazo en que la AJB debe realizar las obras solicitadas en el comodato.
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No se indica cuál es el valor de dichas obras respecto al precio de los lotes cedidos.
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No se sabe con precisión qué infraestructura realizará la institución beneficiada en el lugar, ya que el pedido original del predio es una simple nota donde se deja asentada la solicitud sin mayores datos técnicos.
Para finalizar amigo lector permitame dejarle un pregunta que quizá y solo quizás, sirva para abrir un entrenido debate en la mesa familiar, en su trabajo o en alguna reunión este próximo fin de semana.
Con total sinceridad y una mano en el corazón dígame: Si los lotes en cuestión fueran suyos y no de propiedad del Estado municipal, habría firmado Ud. un contrato con estas características, es decir, sin saber a pié juntillas el valor de su propiedad, sin conocer el plazo en que se realizarían las obras por Ud pedidas y sin recibir beneficios concretos en poco tiempo?
Como se dijo, muchas preguntas y pocas respuestas para un trámite que, al menos en el corto plazo, no generará beneficios económicos directos a un municipio que –según se indicó oficialmente- al menos hasta diciembre no cuenta con el dinero necesario para pagar los salarios municipales por tener sus cuentas en rojo.
D.R